
Con expresiones de dolor y rabia, Bogotá vive una de sus peores tragedias tras la muerte de 22 niños y un adulto, aplastados el miércoles por una retroexcavadora que cayó sobre el autobús escolar que los llevaba de regreso a sus hogares.
El Instituto de Medicina Legal y el colegio Agustiniano Norte fueron escenario ayer de desgarradoras escenas protagonizadas por familiares que se acercaban a reclamar los cadáveres de los menores, y de compañeros y amigos que aguardaron el arribo de los féretros al plantel, donde se llevará a cabo un sepelio colectivo.
“No hay palabras para describir esto. Es profundamente doloroso”, exclamó conmovido el alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón, quien decretó una jornada de duelo para hoy, viernes.
El accidente también causó lesiones a 30 personas, según las autoridades, que precisaron que los estudiantes muertos tenían entre cuatro y 17 años.
El director del Instituto de Medicina Legal, Alfonso Cuevas, dijo que las 22 víctimas que ingresaron la noche del miércoles a esa entidad “han sido plenamente identificadas y sometidas a todos los procesos forenses”.
“Las familias están ahora en este triste proceso de llevarse a sus niños muertos”, declaró a su turno el secretario de gobierno de la capital, Juan Manuel Ospina.
Condolencias
Más tarde, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ofreció sus condolencias a las familias de los niños fallecidos al visitar el centro educativo y donde fue recibido por decenas de personas que buscaron consuelo con su presencia.
“Toda Colombia, el mundo entero, está llorando esta tragedia. ¿Y saben qué nos queda ahora? Saber que tenemos estos compatriotas niñitos en cielo y que desde allá le van a ayudar a sus familias, a sus amigos y a Colombia”, dijo el jefe de Estado en una corta declaración a la prensa.
Entretanto, la Fiscalía abrió una investigación por homicidio culposo y lesiones personales contra el operario de la excavadora, mientras que el gobierno y la alcaldía de Bogotá responsabilizaron de la tragedia al consorcio que opera la máquina de 50 toneladas, argumentando que violó las normas de seguridad que regulan el transporte de esos aparatos.
Ospina reveló que se trata de la misma empresa propietaria de otra excavadora que el pasado 2 de abril mató a una persona e hirió a dos tras derribar un puente peatonal a 11 cuadras del lugar del accidente del bus escolar.
La tragedia se produjo en la tarde del miércoles cuando el vehículo trasladaba alumnos de primaria y secundaria.