Kiryat Shmona, Israel. Reuters. Supuestos combatientes palestinos en el Líbano atacaron ayer una localidad del norte israelí con dos proyectiles Katyusha, pero nadie resultó herido, dijeron funcionarios israelíes y libaneses.
La guerrilla libanesa Hezbolá, que lanzó miles de cohetes Katyusha hacia Israel hace un año, negó estar involucrada en el ataque, el primero de esta naturaleza que se produce tras ese conflicto.
En total, fueron lanzados tres proyectiles; uno de ellos no detonó.
Las fuerzas israelíes no tomaron acciones en represalia y el Gobierno dejó en claro que no desea otra escalada de violencia en sus fronteras.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo en Nueva York que, con el ataque, el día se había puesto “muy inquietante”, pero decidió no amenazar con alguna respuesta militar de su país.
Olmert se reunió con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, durante una visita de tres días a Estados Unidos, durante la cual se reunirá con el presidente George W. Bush el martes.
Un funcionario israelí que viajaba con Olmert dijo que los proyectiles fueron, al parecer, lanzados por palestinos y no por Hezbolá.
Una fuente de seguridad libanesa también culpó a los palestinos, pese a que las motivaciones no estaban claras.
La fuerza de paz de Naciones Unidas que se encuentra en el área (Unifil, por su sigla en inglés) calificó el incidente como un “grave incumplimiento” al cese el fuego del año pasado e instó a la calma. La misión envió patrullas, junto con el Ejército libanés, para hallar a los atacantes y evitar más asaltos.
Las fuerzas libanesas hallaron una plataforma de madera armada con un temporizador, junto con un cuarto proyectil que no fue lanzado.
El ataque se produce tras una semana en la cual el movimiento islamista palestino Hamás asumió el poder militar y político en Gaza.
Hamás y Hezbolá siguen diferentes corrientes del Islam, pero tienen algunas cosas en común, como el apoyo de Irán y Siria en su lucha contra Israel.