Washington. La clonación de un mamut que murió hace 20.000 años, cuyos restos congelados fueron encontrados en Siberia, es posible, según defienden expertos en clonación de Estados Unidos, aunque otros biólogos lo ven improbable y algunos científicos lo critican por descabellado.
El animal prehistórico, un mamut lanudo del ártico siberiano, era un macho de unos 40 años, de un tamaño superior al de un elefante, que murió por causas desconocidas a finales del Pleistoceno, la época que marcó la desaparición de estos animales de grandes colmillos.
Una expedición dirigida por el explorador francés Bernard Buigues extrajo intacto el bloque de hielo que lo contiene y lo trasladó a una caverna helada en Rusia, donde se estudian las posibilidades de clonación.
Controversia científica
Larry Agenbroad, de la Universidad Northern de Arizona, en Flagstaff, fue el primer científico en apoyar la idea de la clonación, mediante la extracción de material genético, ADN, que pudieran contener los restos encontrados.
Pero Alex Greenwood, biólogo molecular del Museo de Historia Natural, considera que, aunque lograra extraerse el material genético, las posibilidades de que esté intacto son muy remotas.
"Aunque las muestras pudieran parecer inmaculadas, el ADN (ácido desoxirribonucleico) habrá sufrido terriblemente a través del tiempo", declaró Greenwood, quien ha estudiado otros mamut hallados en Alaska.
Sus estudios demuestran que "se pueden obtener retazos de ADN, pero hay un largo camino hasta la clonación del animal", opina el biólogo.
Los expertos en criopreservación, una técnica de congelación a temperaturas extremas, creen, sin embargo, que el ADN puede ser "viable" si el hielo no sufrió modificaciones en el tiempo transcurrido.
Las pruebas de radiocarbono realizadas para calcular el tiempo que el animal lleva congelado han podido determinar que tiene 20.380 años, pero aún no se sabe si está completo o, como opina un investigador ruso, es solamente un revoltijo de huesos, colmillos y piel con lana.
Alexei Tikhonov, un zoólogo ruso experto en mamut, que ha trabajado con otros ejemplares hallados en Siberia, cree que en el bloque de hielo extraído hay menos cosas de lo que los exploradores franceses creen.
Tanto él como otros científicos creen que lo mejor sería dejar intacto el bloque de hielo para exhibirlo en alguna gruta helada de Rusia, en lugar de descongelar y manipular lo que pueda contener.
En un debate radiofónico en la cadena National Public Radio (NPR), varios expertos en biología y ecología indicaron que el problema no es sólo la viabilidad de una clonación, sino qué entorno podría ofrecerse hoy en la Tierra a un animal que se extinguió hace 20.000 años.
Añadieron, además, que habría que clonar un óvulo de una hembra de elefante actual con el material genético extraído del mamut, lo que no garantiza que el embarazo pudiera llevarse a término.
Pero las experiencias desarrolladas en distintos zoológicos de Estados Unidos permitieron que una yegua común lleve a término un embarazo con un embrión de cebra, cuyo parentesco es similar al que mamut y elefantes pudieran tener.
Lee Simmons, director del zoológico Henry Doorly de Omaha y experto en crionización, dijo que esta técnica no es una panacea y duda que una especie pueda ser salvada, simplemente, porque se congele.
Los científicos franceses que excavaron el hielo para extraer el mamut consideran que la clonación es una posibilidad, pero no la única, que abrió el hallazgo.