El presidente de China, Jiang Zemin, abrió ayer el Partido Comunista al nuevo capitalismo como forma de preservar el poder, durante la inauguración del 16.° congreso que prevé dar paso a la nueva generación de líderes.
Con el gigantesco símbolo de la hoz y el martillo como telón de fondo en la Sala Principal del Pueblo, Jiang Zemin rechazó el estilo occidental basado en la democracia multipartidista y dijo que el Partido Comunista no abandonará a los campesinos y obreros que lo llevaron al poder en 1949.
Hay que avanzar
Sin embargo, el líder dijo a los 2.114 delegados que el partido debe adaptarse a los cambios económicos que han creado una nueva clase media más exigente, han dejado a decenas de millones sin trabajo y han ampliado la enorme brecha de ingresos entre las ciudades y el campo.
“Debemos avanzar o nos quedaremos rezagados”, dijo Jiang, flanqueado por los principales dirigentes chinos, entre ellos el hombre que se espera sea elegido como máximo dirigente del partido la próxima semana, el vicepresidente Hu Jintao.
Pero el Presidente, de 76 años, moverá los hilos entre bastidores al colocar aliados en puestos clave, aseguran algunas fuentes.
Jiang no ofreció pistas sobre quiénes serán los elegidos. Los nombres se conocerán cuando aparezcan en una pantalla en la Sala Principal, el día después de la clausura del congreso, el 14 de noviembre.
Modernización
Jiang Zemin instó al partido a seguir su teoría de los “Tres Símbolos”, que indican que el partido simboliza el avance de las fuerzas productivas, el avance de la cultura y el avance de los intereses de la gran mayoría del pueblo chino.
La teoría se añadirá a los estatutos del partido, permitiendo así formalmente el reclutamiento de empresarios privados y de otros sectores que hasta hace poco eran considerados políticamente incorrectos.
“Deberemos aceptar en el partido elementos avanzados de otros estratos sociales que acepten el programa y la constitución del partido”, dijo Jiang.
El líder dijo que los nuevos “estratos sociales” incluyen a empresarios privados, empleados de firmas extranjeras y trabajadores independientes.
Los delegados al congreso, en general, dieron la bienvenida al mensaje, rechazado, en cambio, por la izquierda radical del Partido Comunista.
“La naturaleza del partido ha cambiado”, dijo Niu Maosheng, gobernador de la provincia norteña de Hebei. “Temer a las dificultades y a la muerte ya no es suficiente. Hay que ser capaces de dirigir a las masas hacia el bienestar y el desarrollo”.