Varios médicos de Pekín declararon a los medios de comunicación que el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS) creó una situación muy grave en la capital china, y que las autoridades de la ciudad ocultan datos sobre la incidencia de la enfermedad.
Pese a que informaciones oficiales y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaran que la única zona con alto peligro de contagio en China es la provincia de Cantón (sur del país), hay voces de alarma entre el colectivo médico de Pekín (norte).
Periodistas que han visitado centros médicos y hospitales de la capital han comprobado que se exige a pacientes, visitantes y médicos que lleven mascarillas especiales para evitar el contagio.
Además, se solicita a las personas que salen del hospital que se laven las manos a conciencia.
Enfermos sin reportar
La prensa independiente señaló ayer que varios médicos de Pekín no se creen las cifras oficiales de casos registrados en la capital, que hablan de 19 infectados y cuatro fallecidos, y algunos señalan que las salas de enfermedades contagiosas en los hospitales están llenas de enfermos.
“Es imposible que haya solo 19 casos, no quedan camas libres en nuestra sala de epidemias”, declaró a la prensa un doctor del Hospital Universitario de Pekín.
Hasta ahora, se han registrado alrededor de 2.750 casos en 20 países de todo el mundo (1.279 en China), y 106 fallecidos por la enfermedad, 53 de ellos en China.
La alarma ha cundido sobre todo en el Hospital General Militar de Pekín, donde se habla oficialmente de dos casos, mientras que otras fuentes se refieren a varias decenas.
Un médico del citado hospital, Jiang Yanyong, afirmó que más de 60 personas han sido ingresadas en el centro con síntomas de la también denominada neumonía atípica, y siete han muerto, lo que supondría que las autoridades continúan ocultando los datos.
Más mortal
Pese a que la alarma se extiende por los centros médicos de Pekín, el pánico parece remitir entre los ciudadanos, ya que las informaciones oficiales hablan de una disminución de casos en abril con respecto a marzo, coincidiendo con la mejora del clima.
Uno de los datos que preocupa en la capital china es el hecho de que la tasa de mortalidad de los enfermos en Pekín (alrededor de un 20 por ciento) es por mucho mayor que la que se registra en el resto del mundo, con alrededor del cuatro por ciento.
El equipo de expertos de la OMS que ha estudiado la incidencia de la enfermedad en la provincia de Cantón abandonó ayer China. El equipo dijo tener valiosa información, pero que no tendrá resultados hasta unas semanas o meses.
Los expertos señalaron que, pese al secretismo de los primeros meses, las autoridades cantonesas colaboraron y no ocultaron datos, aunque los médicos de la OMS pidieron al Gobierno que facilite muestras de enfermos de SARS.