
Pekín. EFE y AFP. La Cancillería china señaló ayer, tras la llegada del presidente venezolano Hugo Chávez, que su relación con Venezuela es normal, carece de contenido ideológico y no está destinada a afectar a un tercer país, en este caso a Estados Unidos.
“China y Venezuela mantienen relaciones normales de Estado a Estado. No están basadas en la ideología, no están dirigidas contra una tercera parte y no afectarán a otros países”, señaló ayer la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Jiang Yu.
Para no dejar dudas, la portavoz especificó que Pekín no desea que sus lazos con el Gobierno de Chávez compliquen las relaciones con Washington.
“Seguiremos desarrollando nuestras relaciones con Latinoamérica, incluida Venezuela”, dijo.
Con estas palabras, Pekín se desvinculaba de la adhesión política que Chávez ha tratado de encontrar en China.
“Yo de aquí me voy a Rusia, que está ahí mismo, detrás de aquellas montañas. Seguimos con (Dimitri) Medvedev, (Vladimir) Putin, Hu Jintao, nosotros modestamente allá, y Cuba, construyendo un mundo pluripolar”, anunció Chávez al llegar a Pekín.
En cuanto a sus habituales ataques a Estados Unidos, país al que Venezuela vende la mayor parte de su crudo, Chávez señaló que no tiene nada contra los ciudadanos de Estados Unidos.
“No tenemos nada, nada, nada contra Estados Unidos como pueblo. Yo no soy antiestadounidense, no; yo soy antiimperialista”, explicó Chávez.
Cuando se le preguntó por qué no había viajado a Nueva York para asistir a la Asamblea General de la ONU, Chávez dijo: “Es mucho más importante estar en Pekín que en Nueva York”.
“Estamos en la tierra de Mao, rindo tributo, yo soy maoísta”, añadió el mandatario venezolano.
Compras. Antes de emprender el viaje, el presidente venezolano había anunciado el domingo que firmaría con China un contrato de compra de 24 aviones K-8 de combate y adiestramiento para las Fuerzas Aéreas venezolanas, que arribarán a principios del 2009.
Chávez anunció, asimismo, que durante su viaje a Pekín se ampliará con $4.000 millones adicionales un fondo de inversión chino-venezolano creado hace dos años, que actualmente cuenta con un capital de 6.000 millones de dólares.
Por su parte, Jiang declinó confirmar la venta de los aviones de combate ni adelantar el contenido de acuerdos, y pidió a la prensa esperar hasta hoy a la firma de unos 20 acuerdos bilaterales.