
Santiago. AP y Reuters. Miles de camioneros, maestros, estudiantes y dos gremios de empleados estatales protagonizaron protestas contra el gobierno chileno para reivindicar diversas demandas.
Cientos de profesores y estudiantes desfilaron en la capital en protesta por una ley general de educación en trámite en el Congreso convenida entre el gobierno y la oposición de derecha.
Los cambios son considerados insuficientes para modificar el sistema y no se eliminó explícitamente lo referente al lucro en la educación , otro punto de la discordia.
A la marcha de maestros y estudiantes, se sumaron empleados de la empresa estatal Correos de Chile y del Instituto Nacional Previsional, en huelga por sus salarios.
Simultáneamente, 2.000 estudiantes que se congregaron también en el centro, e intentaron sumarse a la marcha de los profesores, fueron detenidos por la policía que hicieron varios arrestos.
Molestia de transportistas. Mientras tanto, ayer cumplió su segundo día un paro de 60.000 camioneros de todo el país, el cual causó problemas de abastecimiento y afectó actividades productivas.
Además, se sumó a la medida el transporte público de forma parcial en varias regiones del país.
Los transportistas, que según afirman tuvieron un 80% en su convocatoria, exigen eliminar un impuesto a los combustibles pese la decisión anunciada del gobierno de sumar otros $1.000 millones a un fondo para subsidiar los precios.
En algunas ciudades del interior el transporte público se sumó al paro de los camioneros.
Otro conflicto laboral que deberá enfrentar el gobierno es la fijación del nuevo salario mínimo que debe regir a partir de julio.
Al inicio de las negociaciones entre el gobierno y la Central Unitaria de Trabajadores, el principal sindicado, los dirigentes laborales demandaron un aumento similar al 8,3% de la inflación en los últimos doce meses.
De acogerse esa demanda, el salario mínimo quedaría en unos $325, monto que algunos dirigentes empresariales ya rechazaron por considerar difícil de cumplir en los pequeñas empresas.