
Después de haber pasado tres semanas convaleciente en Cuba, donde se le extrajo un tumor en la “zona pélvica”, el jefe de Estado, de 56 años, reapareció locuaz, sonriente y animado.
“Estoy muy feliz de estar en casa. Vuelvo al epicentro de Simón Bolívar. Estamos en el inicio del retorno”, dijo Chávez tras pisar suelo venezolano en la víspera del bicentenario de la Independencia venezolana.
Aunque más delgado, la imagen que Chávez ofreció en su retorno es diferente a la del presidente debilitado y emocionado quien la semana pasada admitió en un mensaje a la nación que sufría un cáncer y confiaba, esperanzado, en su curación.
“Este retorno es un inicio de las batallas futuras y de las victorias futuras que tendremos como pueblo y con él como líder al frente”, aseguró el vicepresidente Elías Jaua, al explicar que Chávez reorganizará a su equipo de gobierno “para la nueva etapa que viene”, sin ofrecer detalles.
El Gobierno también sigue sin informar del alcance del tumor que le fue extirpado o el tipo de tratamiento al que se someterá ahora.
El vicepresidente Jaua solo confirmó que el exmilitar deberá seguir una rutina, “con disciplina de cadete”, que consiste en chequeos médicos, horario estricto, medicamentos y rehabilitación, pero sin especificar cuánto tiempo.
Chávez, en el poder desde 1999, es candidato de su partido, el PSUV, para las elecciones presidenciales del 2012, cuando aspira a un tercer mandato de seis años.
“Su vuelta era predecible. Con su enfermedad, se generan fuertes incertidumbres en la base del chavismo y en el chavismo dirigente. En los primeros se potencia la desilusión y en los segundos la lucha por el poder. Chávez necesita parar ambas cosas para mantener la unidad de la revolución”, explicó Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.
Pese a su convalecencia, Chávez evitó delegar temporalmente sus poderes en su vicepresidente y seguía gobernando desde La Habana, lo cual hizo que la oposición calificara este comportamiento de anticonstitucional.
En su ausencia, el Gobierno quiso dar muestras de unidad y reiteró que el único líder es Chávez quien a su llegada anunció su ausencia en las celebraciones del bicentenario previstas para hoy.
“No creo que yo pueda acompañarlos en los actos oficiales, pero estoy aquí y estaré con ustedes desde mi puesto de mando en el corazón de Caracas y de Venezuela. Aunque por supuesto, nunca me fui, nunca me he ido”, dijo Chávez.