La Iglesia Católica y la Iglesia Anglicana decidieron suspender las labores para la redacción de un documento común debido a las posiciones asumidas por los anglicanos ante la homosexualidad, anunció ayer el Vaticano.
La decisión fue tomada tras la reunión celebrada la semana pasada por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la promoción de la Unidad de los Cristianos, con John L. Peterson, secretario del Consejo Consultivo Anglicano.
Las dos partes confirmaron que continuarán el diálogo, indicó la nota.
Hace dos meses, el Papa Juan Pablo II manifestó su preocupación por la posición adoptada por la Iglesia Anglicana, aceptando la ordenación de sacerdotes homosexuales.
Las preocupaciones del Papa fueron manifestadas directamente al arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, en una visita recient al Vaticano.
“Hay que reconocer que nuevas y serias dificultades se han presentado en el camino hacia la unidad”, afirmó el papa, Juan Pabpoañadiendo que se referían a la moral y la fe.
Preocupación católica
“Hemos hablado de la reciente decisión tomada en dos provincias anglicanas. El arzobispo Williams sabe que el tema nos preocupa no poco”, afirmó por su lado el cardenal Kasper.
“Hasta hace poco se podía afirmar que los principios morales que guían la sexualidad humana eran compartidos por los católicos y los anglicanos. Esperamos que se pueda decir ello de nuevo, el mundo necesita tales testimonios”, declaró el purpurado.
La decisión de la Iglesia Episcopal, rama norteamericana del anglicanismo, de ordenar al homosexual Gene Robinson como obispo de la diócesis de New Hampshire, suscitó fuertes reacciones y amenaza con provocar un cisma en la comunidad anglicana, con 70 millones de fieles en todo el mundo.
Esa decisión, que contradecía el consenso existente hasta entonces en la Iglesia Anglicana, desencadenó también una áspera controversia, que fue aumentada por la decisión del obispo de la diócesis canadiense de New Westminster de bendecir a las parejas homosexuales.