Este año, luego de involucrarse con cautela en la competencia política por el puesto de la senadora Hillary Rodham Clinton, las actividades de Kennedy durante la temporada decembrina incluyeron repeler las solicitudes de revelar su información financiera.
Los pedidos para que Kennedy divulgara dichos datos, lo cual es un requerimiento de muchos funcionarios públicos –incluido su tío y senador Edward Kennedy–, llegaron luego de toda una vida de cultivar su privacidad.
Sin lugar a dudas una mujer muy acaudalada que podría tener hasta $400 millones, Kennedy ha dicho que no divulgará, por ahora, detalles sobre sus finanzas.
Antes de anunciar su interés en el escaño de Hillary Clinton, la abogada de 51 años, escritora, esposa y madre había pasado prácticamente desapercibida para la mayoría de los estadounidenses.