
Madrid. AFP. La Caravana Motorizada Internacional por la Libertad de los Secuestrados partió ayer desde Madrid rumbo a Francia, Italia y el Vaticano, adonde llevará esta iniciativa ya realizada en Colombia y Ecuador para pedir la liberación de los capturados de todo el mundo.
Sesenta motos de gran cilindrada con banderas colombianas y cien motoristas de ese país salieron a las 11:30 a. m. local desde el céntrico parque del Retiro de Madrid, convocados por el periodista Herbin Hoyos, director del programa Las voces del secuestro , en el que los familiares de los capturados les envían mensajes.
Los motoristas llegados desde Colombia y quienes se les unan por el camino recorrerán 5.000 km a través de España, Francia e Italia y su meta es el Vaticano, donde serán recibidos el 18 de noviembre por el papa Benedicto XVI.
“Queremos hacer llegarle ese mensaje a Europa, que consiste en decir que no todos los secuestrados de Colombia salieron en la operación Jaque”, explicó Herbin Hoyos en relación con la operación militar que permitió el año pasado la liberación de la francocolombiana Ingrid Betancourt de manos de la guerrilla de las FARC.
El periodista colombiano, quien encabezó la salida de la caravana en una moto compartida con el Padre Ángel, presidente de la ONG Mensajeros de la Paz, que apoyó la iniciativa, recordó que en Colombia hay todavía “23 policías y militares y más de 3.000 civiles que se siguen pudriendo en la selva”.
Los moteros llaman a la liberación de retenidos en El Salvador, Guatemala, México, Venezuela, del soldado israelí Gilad Shalit, de los 36 secuestrados en el barco español Alakrana y en Iraq, Irán, Afganistán y Chechenia, precisó.
La caravana, que “llama a la solidaridaridad de los gobiernos” para “cerrar todos los espacios” a los secuestradores, según Hoyos, repite la experiencia de la organizada en 2008 entre Colombia y Ecuador, donde recorrieron unos 8.000 km, y otros países como los centroamericanos, Rusia, Israel y Gaza, solicitaron que pase por allí.
Los moteros llegarían ayer a Valencia y en los días siguientes viajarán a Barcelona (noreste), París, Lyon, Marsella (Francia), Milán, Génova, Roma (Italia) y el Vaticano, donde serán recibidos por autoridades locales.
En el Vaticano entregarán al Papa un casco blanco regalado por la familia de un secuestrado, que lleva el símbolo de la caravana -una moto y un cóndor- tallado por un artesano colombiano.