
Un operativo encubierto terminó con la captura de Jesús Fabián Bravo, alias el Gordo Pey, en General Rodríguez, ciudad de la provincia de Buenos Aires. El procedimiento incluyó a dos policías vestidos de payasos que se acercaron sin levantar sospechas.
El arresto ocurrió en una casaquinta ubicada cerca de un circo, que sirvió como fachada para ejecutar la operación. En el lugar también detuvieron a la pareja del sospechoso y a su sobrino. Todos quedaron a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción N.°7, dirigida por la fiscal Alejandra Maico.
La búsqueda del jefe narco se extendió durante tres meses. Las autoridades lo vinculaban con un homicidio ocurrido en febrero de 2024 en el asentamiento La Cárcova, en José León Suárez. El crimen se dio en medio de una disputa entre bandas por el control de la venta de drogas.
El dato clave sobre su ubicación llegó tres semanas antes del operativo. La información apuntaba a un barrio parque en General Rodríguez, entre los kilómetros 54 y 55 del Acceso Oeste. La zona presentaba dificultades para la vigilancia por sus calles sin nombre y amplios terrenos.
Tras dos semanas de seguimiento discreto, los investigadores identificaron a un familiar del sospechoso. Esto permitió ubicar la vivienda donde se refugiaba. El entorno obligó a los agentes a evitar métodos tradicionales de vigilancia encubierta.
La instalación de un circo cercano cambió el rumbo del operativo. Un grupo de policías obtuvo panfletos del espectáculo. Dos oficiales se disfrazaron de payasos y recorrieron el área para repartirlos. Esta estrategia permitió observar movimientos sin generar sospechas.
El día del operativo, al menos 20 efectivos bloquearon rutas de escape. Otro grupo táctico irrumpió en la vivienda. Bravo intentó resistirse, pero fue reducido y detenido junto con sus acompañantes.
La investigación tomó impulso el 1 de abril tras la detención de dos sospechosos en José León Suárez. Entre ellos figuraba un sobrino del capo narco. En ese procedimiento decomisaron un arma, drogas y un celular.
Las autoridades formaron una comisión especial con personal de delitos complejos. El equipo realizó tareas de inteligencia, seguimientos y análisis de comunicaciones dentro del entorno del sospechoso.
Los agentes determinaron que el grupo se movía entre Moreno y General Rodríguez. Alquilaban propiedades de forma temporal para evitar ser detectados. Finalmente se establecieron en el barrio Martín Fierro.
Según la investigación, la organización operaba con una estructura jerárquica definida. Sus integrantes manejaban puntos de venta, distribución y almacenamiento de drogas. Utilizaban plataformas digitales de difícil rastreo para coordinar acciones.
El grupo mantenía control territorial mediante amenazas y violencia. Las autoridades lo vincularon con varios hechos de homicidio en la zona. A inicios de este año, el área registró al menos cuatro asesinatos en disputas entre bandas.
El Gordo Pey ya había sido detenido en 2016. Recuperó la libertad cuatro años después. Luego intentó retomar el control del territorio, pero resultó herido en un enfrentamiento y se retiró de la zona.
La elección de General Rodríguez como refugio respondía a su ubicación estratégica. Desde allí se accede a rutas clave utilizadas para el traslado de drogas hacia La Cárcova.
Con su captura, las autoridades estimaron el desmantelamiento de los principales búnkeres de la zona. Sin embargo, no se definió un sucesor dentro de la organización, lo que podría abrir espacio a nuevos grupos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
