“Voy con todo, sépanlo policías-soldados. Para que les quede claro. 'El Mochomo' sigue pesando. Atte. Arturo Beltrán”, dice una de las mantas, colgada apenas unos días después del asesinato de ocho policías, entre ellos cuatro agentes federales, en esa ciudad del noroeste de México.
Arturo Beltrán es hermano de Alfredo Beltrán Leyva, alias El Mochomo, uno de los principales capos del cartel de Sinaloa, que fue detenido en enero en Culiacán por fuerzas especiales del Ejército junto con otras tres personas.
Las mantas aparecieron colgadas en dos puentes peatonales y en la fachada de una institución educativa en zonas muy transitadas de Culiacán, donde el Gobierno desplegó miles de policías y soldados para combatir el narcotráfico.
Otro de los cartelones advierte: “Soy el jefe de la plaza y este es el comienzo. Esto y más por El Mochomo. Atte. Arturo Beltrán”.
El tercero, decorado con una carita sonriente con la lengua afuera, afirma: “Soldaditos de plomo. Federales de paja. Aquí es territorio de Arturo Beltrán”.