
Diputados de la oposición serbia lanzaron este martes granadas de humo y gases lacrimógenos dentro del Parlamento, para mostrar su oposición a las políticas del gobierno y apoyar una protesta estudiantil.
El diario La Nación, de Argentina, detalló que el incidente quedó registrado en una transmisión en directo. Indicó que, en medio del caos, tres legisladores resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.
El medio señaló que estaba previsto que los diputados votaran este martes una ley que aumentaría el financiamiento para la educación universitaria, una de las principales reivindicaciones de los estudiantes que bloquean las facultades desde diciembre.
No obstante, según informó, los partidos de la oposición insistieron en que la sesión era ilegal y que primero debía confirmarse la renuncia del primer ministro, Milos Vucevic, y de su gobierno.
Durante la sesión, representantes de la oposición salieron corriendo de sus escaños hacia el portavoz del Parlamento y se enfrentaron a los guardias de seguridad.
Luego, los diputados hicieron sonar silbatos y mostraron una pancarta con la frase “¡Serbia se ha levantado para que el régimen caiga!”.

Las imágenes en vivo de la sesión, detalló La Nación, mostraron primero un enfrentamiento entre legisladores, y luego el lanzamiento de bengalas y bombas de humo, por lo que se veía una nube negra y otra rosa en medio del recinto.
Según la prensa serbia, también se arrojaron huevos y botellas de agua. Las autoridades indicaron más tarde que los disturbios causaron heridas a tres personas.
La presidenta del Parlamento, Ana Brnabic, acusó a la oposición de ser una “banda terrorista” y dijo que dos diputados resultaron heridos.Entre ellos figuran Jasmina Obradovic, del Partido Progresista Serbio (SNS), quien sufrió un derrame cerebral y se encuentra en estado crítico.
“El Parlamento seguirá trabajando y defendiendo a Serbia”, dijo Brnabic.
El incidente refleja la profunda crisis política que atraviesa el país balcánico, donde el gobierno populista se ha visto sacudido por las protestas anticorrupción que duran ya varios meses.

Vucevic renunció al cargo en enero, cuando las autoridades enfrentaban crecientes protestas luego de que la caída de una cornisa de concreto mató a 15 personas en una estación de tren del norte del país en noviembre, un incidente que los críticos atribuyeron a la corrupción desenfrenada.
El Parlamento debe confirmar la renuncia del primer ministro para que tenga validez. Los partidos de la oposición insisten en que el gobierno no tiene autoridad para aprobar nuevas leyes.
