
Jerusalén. AP. La popular ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni, dijo ayer que el gobernante Partido Kadima debe prepararse para reemplazar al primer ministro Ehud Olmert, aumentando presiones sobre él para que renuncie, a la luz de una pesquisa por corrupción.
Los llamados a la salida de Olmert aumentaron esta semana desde que un testigo clave en el caso, el empresario estadounidense Morris Talansky, dijo haber entregado decenas de miles de dólares a Olmert, en parte para financiar extravagantes gustos.
Sin embargo, los comentarios de Livni acerca de Olmert son los primeros en los que un alto miembro de su propio partido cuestiona su capacidad para permanecer en el cargo.
“Yo pienso que Kadima tiene que comenzar ahora mismo a prepararse para cualquier eventualidad, incluyendo elecciones”, dijo Livni a reporteros en Jerusalén.
Livni dijo que está a favor de celebrar una primaria del partido para dar al público voz y voto en la elección de un nuevo líder.
“De esta manera, podemos operar para restaurar la confianza en Kadima”, dijo Livni, sin mencionar a Olmert.
Torbellino. Las declaraciones de Livni lanzan a Kadima a una revuelta abierta contra Olmert y añaden presión para su renuncia.
El miércoles, el ministro de Defensa Ehud Barak llamó a Olmert a abandonar el puesto, y prometió que sacaría al Partido Laborista de la coalición gobernante y forzaría elecciones adelantadas si el primer ministro no lo hace.
Olmert ha negado los cargos y ha dicho que renunciará solamente si es acusado formalmente.
Según el diario Haaretz , Olmert pidió a los diputados de su partido Kadima que le den tiempo para probar su inocencia. Según dijo, está siendo víctima de una injusticia y por ello considera ilógico abandonar el cargo.
La prensa israelí habla de una lucha interna dentro del Kadima.
El diario Yediot Ahronot asegura que el primer ministro quiere evitar sobre todo que su sucesora sea Livni. La ministra de 49 años ya exigió el año pasado la dimisión de Olmert, debido a los errores cometidos por el Gobierno y el Ejército durante la guerra del Líbano del verano del 2006.