Gaza. AFP. La calma volvió ayer por la tarde a la franja de Gaza, aunque persiste el clima de desconfianza, tras la entrada en vigor de un nuevo alto el fuego el martes por la noche y a pesar de la muerte de dos activistas de Fatá, el movimiento del presidente palestino, Mahmud Abas.
Los dos activistas, miembros de un importante clan familiar, murieron de madrugada, poco después de que comenzara el alto el fuego, en los violentos enfrentamientos que los partidarios de Fatá mantuvieron con islamistas de Hamás en Mugrabi, un barrio del sur de la ciudad de Gaza.
Otros 11 palestinos resultaron heridos en estos tiroteos, según fuentes médicas.
Durante la mañana la calma volvió gradualmente a las calles de Gaza y no se supo de ningún nuevo incidente.
Paz. Por la tarde, Abas pidió al pueblo palestino que muestre “responsabilidad y calma” para que la paz vuelva a la franja de Gaza.
“Estoy seguro de que todos quieren ver establecidos la seguridad y el respeto de la ley para que así podamos lograr nuestros objetivos de liberación e independencia”, señaló en Ramala, sede de la presidencia, acompañado del primer ministro noruego, Jens Stoltenberg.
El presidente palestino, además, subrayó que no se opone a reiniciar el diálogo con Hamás para la formación de un gobierno de unidad nacional: “No nos oponemos a una nueva ronda de diálogo. Queremos que los esfuerzos den frutos”.
En el barrio de Mugrabi las huellas de los enfrentamientos nocturnos eran visibles: en el muro de una tienda de verduras se podía ver incluso el impacto de un cohete. “Los hombres de Hamás quemaron mi puesto por la foto de Yaser Arafat, porque yo apoyo a Fatá”, denunciaba su propietario, Yussef al Yazji, de 57 años.
Cuatro coches fueron quemados en el barrio mientras se disparaban ráfagas al aire durante los funerales de los dos activistas fallecidos, según contaron los testigos.
En torno a la residencia de Abas y las oficinas de la presidencia en Gaza, los miembros de la guardia presidencial seguían desplegados y se mantenían las barreras en los principales accesos.
Por el contrario, la presencia de activistas en las calles era mucho más discreta.
El martes ambos bandos mantuvieron intensos combates, los más violentos desde que Abas anunciara el sábado su intención de convocar elecciones anticipadas; en total, 13 palestinos han muerto desde entonces.