
Islamabad. DPA. El valle de Cachemira, conocido como "el paraíso en la Tierra" por sus espectaculares paisajes y sus ríos melodiosos, ha sido hasta ahora más famoso en el mundo por la contienda entre India y Pakistán por la soberanía sobre el estado himalayo.
Pero el terremoto del sábado, de 7,6 grados de magnitud en la escala de Richter, lo convirtió en un gran cementerio que lleva del cielo terrenal al infierno, con escenas desgarradoras por doquier.
Aunque el gobierno central pakistaní da una cifra oficial de 20.000 muertos, autoridades regionales aseguran que podría pasar los 30.000, solo en la zona cachemira administrada por Islamabad, donde se ubicó el epicentro del movimiento. Los heridos se calculan en 42.000.
En India se informó de la muerte de 650 personas, y el Ministerio del Interior calcula que 100.000 han perdido su hogar. El sismo afectó también a Afganistán.
Unos nueve millones de cachemires, la mayoría musulmanes, habitan la zona administrada por India, y otros tres millones residen en la zona pakistaní.
El estado de Cachemira se convirtió en contencioso entre Islamabad y Nueva Delhi después de que Gran Bretaña abandonó el subcontinente indio en 1947.
Cachemira es una región de vastas planicies, como el valle de Srinagar, o estrechos valles como el Nilum, rodeado de cumbres nevadas de 5.000 metros de altura.
El glaciar Siachin es conocido como el campo de batalla más frío y alto del mundo, en el norte de Cachemira, donde el congelamiento y el aislamiento se han cobrado más vidas que las balas enemigas.
Los valles de Cachemira recibieron su apodo de "paraíso terrenal" por sus picos y montañas, cubiertas por pinos y álamos. Fueron una gran atracción turística hasta 1988, cuando estalló el enfrentamiento entre los separatistas musulmanes y el Ejército y las fuerzas paramilitares de la India.
Los equipos de rescate pakistaníes intentan llegar a las regiones más aisladas del norte. Se cree que hay miles de personas sepultadas bajo los escombros. En esa zona muchos pueblos y ciudades desaparecieron del mapa, indicó el general Shaukat Sultan, portavoz del presidente Pervez Musharraf.