Londres. AFP. El ministro británico de Finanzas, Gordon Brown, continuará con el legado de Tony Blair, aseguró ayer en un discurso ante cientos de delegados laboristas que lo ovacionaron.
Brown dejó claro que no habrá vuelta atrás, hacia las raíces de izquierda del laborismo, y se posicionó como el heredero natural de Blair y sus políticas.
"Cuando les digan que en la próxima elección la contienda será entre un viejo Partido Laborista y un renovado partido conservador, díganles la verdad", afirmó Brown.
Las elecciones serán entre un "Nuevo Laborismo contra un partido conservador que sigue siendo incapaz de renovarse", aseguró.
Aunque horas antes del discurso Brown rechazó especulaciones de que ya fue designado como sucesor de Blair, su discurso lo perfiló como el único e indiscutible futuro líder del laborismo.
Este es el primer Congreso laborista después de que Blair anunció que dimitirá antes de las próximas elecciones. No obstante, se ha negado a decir cuándo pasará las riendas del poder a su sucesor.
En su discurso, Brown sentó las bases de lo que sería su programa para liderar el partido, el cual claramente lo posiciona en el centro del espectro político británico.
Brown continuaría el Nuevo Laborismo, impulsado desde 1997 por Blair, cuya victoria en mayo fue atribuida principalmente a los logros de la política económica ideada precisamente por Brown.
Este afirmó que honrará el compromiso de la constitución del Partido Laborista de "poner el poder, la riqueza y la oportunidad en las manos de muchos", pero su intervención tuvo ecos de la visión de la exprimera ministra conservadora Margaret Thatcher.