
Managua. ACAN-EFE. El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, se opone a la expulsión de la empresa española Unión Fenosa, distribuidora de energía eléctrica en este país, porque teme que se agrave la crisis energética, informó la radio oficial del Estado.
"La expulsión de Unión Fenosa empeoraría en estos momentos la situación del país", declaró el mandatario ante el creciente clamor popular que demanda la retirada de la empresa hispana.
Bolaños dijo que no hay motivos para suspender el contrato de concesión a Unión Fenosa, que adquirió con el Estado de Nicaragua en el 2000.
El Instituto Nicaragüense de Energía (INE, ente regulador) inició la semana pasada un juicio de arbitraje contra Unión Fenosa por supuesto incumplimiento del contrato de concesión, aunque representantes de la empresa afirman que no han sido notificados sobre ese proceso.
El martes, cientos de capitalinos se apostaron en las afueras del Parlamento para protestar por los continuos apagones y exigir la retirada de Unión Fenosa.
Los manifestantes exigen el retorno a control del Estado de la distribución de energía y se oponen a la aprobación de una propuesta del Gobierno para financiar a la empresa con $9 millones.
El Parlamento pospuso ayer la discusión de esa iniciativa y la envió a la Comisión de Asuntos Económicos, que tiene un plazo de ocho días para emitir un dictamen a favor o en contra, antes de que sea discutida por el plenario en sesión extraordinaria el 6 de setiembre.
El presidente Bolaños, en declaraciones que reproduce la estatal Radio Nicaragua, pidió a la ciudadanía ser parte de la solución y no del problema al pedir la retirada de Unión Fenosa.
El gobernante confió en que los diputados aprobarán la emisión de letras del tesoro y en que no se incrementen las horas de racionamiento.
El gerente de operaciones de Unión Fenosa, José Ley Lau, advirtió que la decisión del Parlamento de posponer la discusión de esa ley va a crear "una situación muy difícil para el sector y para la población".
Por fallos técnicos de las empresas térmicas, Unión Fenosa mantiene desde hace más de tres semanas apagones que afectan a cerca de 600.000 usuarios.