
EVERETT, EEUU (AFP) - El constructor Boeing presentó este domingo a su nuevo 787 "Dreamliner", el avión innovador, económico y amigo del medio ambiente con el que busca revolucionar el tráfico aéreo.
El muy esperado avión fue descubierto para su primera aparición pública en la sede de Boeing en Everett, 40 km al norte de Seattle (noroeste), mientras los fotógrafos buscaban capturar una imagen y los asistentes aplaudían.
El Dreamliner, el primer modelo de Boeing en 13 años, aprovecha los adelantos de la tecnología para la aviación de la última década, y es capaz de volar rutas largas usando hasta 20% menos combustible.
"El avión usará 20% menos combustible que aviones de similar tamaño actualmente", dijo Boeing en un comunicado antes de la presentación.
Las virtudes del aparato ya han convencido a 46 clientes de comprar más de 640 unidades, pedidos antes del estreno mundial de este birreactor para trayectos medianos y largos con una capacidad de entre 210 y 330 pasajeros.
Boeing se fijó como objetivo colocar en el mercado cerca de 2.000 aparatos hasta el año 2023.
Uno de sus puntos revolucionarios es que sustituye en un 50% el aluminio, material omnipresente hasta ahora en la fabricación de aviones. De esta forma la mitad de su construcción es gracias a materiales compuestos, como la fibra de carbono.
Dos veces más sólidas y livianas que el aluminio y con mayor resistencia al fuego, estos nuevos materiales para la industria son las resinas de fibra de carbono, que por primera vez son utilizadas para fabricar el fuselaje del avión civil 787.
"No sé de ningún inconveniente" de los materiales compuestos, afirmó convencido Jeff Hawk, encargado de los temas ambientales.
Según Boeing, los componentes son más resistentes y durables y permiten además una reducción de peso que repercute en el consumo de combustible.
En momentos en que el precio del petróleo se ha disparado, argumentos como éstos marcarán una diferencia en el sector, que en los últimos años ha registrado ganancias débiles, señaló el experto Richard Aboulafia.
Entre las otras innovaciones del 787 figura un sistema de comando que ya no será hidráulico sino eléctrico, más comodidad en la cabina, ventanillas más grandes así como una presurización más confortable que sobre los modelos actuales.
Otro de los ahorros que promete Boeing es en mantenimiento, porque "los componentes no se degradan, no verá problemas de mantenimiento" como los que se tienen actualmente con el aluminio, aseguró Tom Cogan, el principal jefe ingeniero del proyecto 787.
El 787, que comenzará su carrera comercial unos meses después de que el A380, el avión gigante de Airbus, prepara una estrategia opuesta a la de su competidor para alcanzar el mismo objetivo de reducción de costos.
El A380, una de cuyas versiones tiene capacidad para más de 800 pasajeros, busca conectar los grandes aeropuertos, mientras que el "Dreamliner" está destinado a conectar ciudades medianas en aparatos con capacidad de 210 a 330 pasajeros.
© 2007 AFP