
Buenos Aires. AFP Los bloqueos a los diarios se multiplican en Argentina, en un escenario de confrontación cada vez más aguda entre el Gobierno y el grupo Clarín , el mayor propietario de multimedios en este país suramericano.
Una organización gremial obstaculizó el domingo la distribución de los periódicos La Voz del Interior y Día a Día , de Córdoba, el segundo distrito más poblado, una semana después de una acción similar contra los dos principales diarios, Clarín y La Nación, socios del mismo grupo empresarial.
Los bloqueos despertaron una ola de condenas de entidades periodísticas y personalidades de todos los ámbitos, y una resolución del Senado votada por unanimidad que repudió “cualquier método de protesta que afecte la libre circulación de los medios de comunicación”. Silvana Giúdici, presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara Baja, atribuyó responsabilidad en los sucesos al gobierno de Cristina Fernández Kirchner. “La naturalización de los bloqueos como medida de protesta arroja como consecuencia la generalización de esta práctica que atenta contra la libertad de expresión”, señala Giudici.
El enfrentamiento del Gobierno argentino con Clarín escaló en 2010, cuando le canceló la licencia a su empresa de Internet, Fibertel, aunque sigue brindando servicios a un millón de usuarios merced a un amparo judicial. Un año antes, le había quitado al grupo la licencia de transmisión pagada de partidos del futbol argentino y se la transfirió a la televisión pública.
Además, organizaciones alentadas por el Gobierno iniciaron una investigación contra la directora del principal diario, Ernestina de Noble, bajo sospecha de que sus hijos adoptivos son menores apropiados a familias de desaparecidos en la dictadura argentina.