"Lo hemos dicho claramente, que estamos dispuestos no solo a discutir y negociar el problema (de la devolución de la que se beneficia Gran Bretaña), sino también a reconocer que el cheque es una anomalía que tiene que desaparecer", afirmó Blair.
Pero Gran Bretaña solo lo hará si se procede a eliminar las otras anomalías, insistió en rueda de prensa el primer ministro laborista, aludiendo claramente a la política agrícola de la UE.
Blair lanzó el lunes ante el Parlamento británico sus dardos contra las ayudas a la agricultura de la EU, que explicó "se llevan un 40% del presupuesto (europeo), solo benefician a un 5% de la población y equivalen a un 2% de la producción".
Pero esta fue la primera vez que Gran Bretaña calificó de "anomalía" el reembolso del que se beneficia Londres desde 1984. Esta devolución fue el gran obstáculo en las negociaciones de la cumbre de Bruselas, la semana pasada, sobre el presupuesto 2007-2013.
En ese período, el "cheque británico" debería ser de 7.100 millones de euros anuales.
Tras el fracaso de la cumbre de Bruselas, Blair, que el próximo 1 de julio asumirá la presidencia semestral de la UE, busca aliados en sus planes de transformar Europa y reformar el presupuesto. El Primer Ministro niega ser el culpable del fracaso de la cumbre.