
Los beneficios pasaron de $9.413 millones en el 2008 a $4.498 millones en el 2009, a raíz de la caída en el precio del crudo venezolano, que en 2009 promedió $57 por barril frente a los $86,49 del 2008, según los resultados financieros de la compañía.
Según el presidente de PDVSA y ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, la caída en los beneficios se debe, además, a recortes en la producción ordenados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que Venezuela forma parte.
“Hay una relación entre nuestros ingresos, el precio del petróleo y el volumen del recorte acordado en la OPEP”, afirmó Ramírez.
El informe financiero revela que la deuda de la petrolera PDVSA llegó a $21.419 millones por la emisión de bonos para financiamiento y realizar pagos a proveedores.
Desde 2007, el Gobierno desarrolló una política de nacionalizaciones de las industrias estratégicas, entre ellas la petrolera. Así, instauró un sistema de empresas mixtas entre PDVSA y firmas privadas extranjeras en las que el Estado venezolano posee 60% del capital.
Este proceso de nacionalización implicó la absorción de los trabajadores de las empresas anexadas y aumentó los costos de la estatal, señalan analistas.
“Otro de los factores que influyó en estos resultados fueron las exportaciones petroleras con contratos y compromisos preferenciales”, señaló el analista petrolero Rafael Quiróz.
Venezuela impulsa el acuerdo Petrocaribe, que vende petróleo y sus derivados a precios convenientes y a crédito a países como Nicaragua y Cuba, entre otros.
Los analistas destacan que estos resultados no tendrán efecto sobre el cálculo del presupuesto nacional, que en 2009 se basó en un precio de $40 por barril.
Venezuela es el mayor productor de crudo suramericano y la exportación de petróleo representa aproximadamente 90% de sus ingresos en divisas.