Ilegalizado desde el 2003 por la justicia por sus vínculos con ETA, Batasuna presentó una nueva formación que vuelve la espalda sin equívocos a la lucha armada que existe desde hace más de 40 años en el País Vasco (norte) y que ha costado la vida a 829 personas.
Con esta nueva formación espera poder ir a las elecciones de mayo en el País Vasco y la vecina Navarra (norte).
El lanzamiento llega un mes después del anuncio por parte de ETA de un alto el fuego unilateral “general y permanente”, en los términos reclamados por Batasuna desde hace meses, y tras año y medio sin atentados.
El nuevo movimiento “rechaza y se opone al uso de la violencia o a la amenaza de su utilización para el logro de objetivos políticos y eso incluye la violencia de ETA si la hubiera en cualquiera de sus manifestaciones”, declaró Rufi Etxeberria, dirigente histórico de Batasuna, que ha hecho este anuncio “histórico” en Bilbao (norte).
Los estatutos del nuevo partido, cuyo nombre no ha sido desvelado aún, serán presentados esta semana en el ministerio del Interior, que tendrá entonces 20 días para dar una primera información sobre su legalidad.
“Un rechazo explícito de la violencia y no connivencia de ninguna naturaleza con la misma son consecuencias directas de nuestra apuesta por las vías exclusivamente políticas y democráticas”, explicó Etxeberria.
El compromiso de Batasuna por una lucha pacífica es definitivo: “No hay marcha atrás”, advirtió el responsable, que habló como “portavoz de la izquierda abertzale”, el movimiento informal que agrupa a los militantes de Batasuna.
Etxeberria indicó, además, que los estatutos del nuevo partido han sido elaborados para cumplir con la Ley de Partidos española, que llevó a la prohibición de Batasuna en el 2003 y que ilegaliza cualquier partido que “apoye políticamente la violencia y las actividades de grupos terroristas”.