El informe del Departamento de Estado cayó como un balde de agua fría en nuestro país.
El Ministro de Seguridad y varios diputados consultados lamentaron el tono de las críticas hacia nuestro país, aunque reconocieron que se debe hacer más en la lucha contra el tráfico de personas.
Rogelio Ramos, titular de la cartera de Seguridad, admitió que el país carece de la figura penal del tráfico de personas (conocido como coyotaje), lo cual resta impacto a la lucha contra este flagelo.
Pero dejó en claro que esto no ha mermado el ímpetu del país por detener a quienes lucran y ponen en riesgo la vida de cientos de inmigrantes.
Para lograr que el país actualice su legislación en esta materia, Ramos comentó que la Asamblea Legislativa tiene para su discusión un proyecto de ley que incluiría la figura del trasiego humano (o coyotaje) en la legislación penal.
Laura Chinchilla, miembro de la Comisión de Asuntos Jurídicos del Congreso, señaló que el proyecto se encuentra en la agenda de dicho grupo, y que pronto será analizado.
Eso sí, deploró que Estados Unidos no haya visto los avances que Costa Rica ha hecho para combatir y detener el tráfico de personas.
"Es un poco apresurado condenar a nuestro país tan fuerte sin hacer un análisis en un contexto más amplio".
Federico Malavassi, congresista del Movimiento Libertario, se sumó a las voces que piden fortalecer esta lucha, especialmente si "nuestro país adquirió un compromiso internacional" en esta dirección.
Pero fue enfático al advertir que si no existe tal compromiso "no se puede permitir que haya una intromisión a nuestra soberanía".
"Este informe (del Departamento de Estado) sería una invasión poco oportuna y feliz. Pero hay que preguntarse: ¿por qué se meten si, por ejemplo, no compartimos frontera con ellos?", agregó.