Santiago. Un avión de la Fuerza Aérea de Chile (Fach), dotado de equipo médico, fue enviado a Londres para trasladar al expresidente Augusto Pinochet, si este es liberado por la justicia o el gobierno de Gran Bretaña, informaron ayer periódicos de Santiago.
Pinochet, de 82 años, comandante en jefe del Ejército durante 25 años y actual senador vitalicio, fue arrestado el 16 de octubre a pedido del magistrado español Baltasar Garzón, que lo procesa desde 1996 como responsable de casos de torturas, secuestros, fusilamientos sumarios y asesinatos de opositores a su régimen dictatorial (1973-1990), entre ellos seis españoles.
La versiones de prensa publicadas por El Mercurio precisaron que la aeronave dispuesta por la Fach es un jet Gulstream III, capaz de ir de Londres a Santiago en un vuelo sin escalas de 15 horas de duración.
El aparato, que la Fach lo adquirió en Estados Unidos en 1996, se encontraría en un aeropuerto próximo a Londres.
Por su parte, el dominical londinense The Observer reveló ayer de que detectives de la policía británica frustraron un plan del general Pinochet para huir del Reino Unido el pasado fin de semana.
Ambas informaciones se hicieron públicas un día antes de la vista prevista para hoy, cuando las partes implicadas en la causa de la detención de Pinochet defiendan sus respectivas posiciones ante la justicia británica.
El presidente del Gobierno español, José María Aznar, y el primer ministro británico Tony Blair se mostraron ayer de acuerdo en un pacto de silencio sobre la detención del general Pinochet en Gran Bretaña y su eventual extradición a España porque tratarse de un asunto judicial.
En Londres, el portavoz conservador de Asuntos Exteriores, Michael Howard, pidió ayer al ministro británico de Interior, Jack Straw, una inmediata explicación en la Cámara de los Comunes sobre los pormenores del arresto de Pinochet y acusó al Gobierno de no informar sobre la visita que hizo el exdictador a Londres el año pasado.
A las explicaciones que los conservadores piden al Gobierno de Tony Blair se suma la advertencia de seis senadores chilenos, quienes ayer insistieron en Londres en las consecuencias que puede tener para las relaciones anglo-chilenas la detención preventiva de Pinochet.
La delegación chilena intentará visitar al exdictador en la clínica donde está ingresado y hará lo posible por entrevistarse con varios ministros británicos.