
Nueva York, EE. UU. AFP. La cabina del avión que acuatizó el jueves en el río Hudson fue levantada a tierra ayer y sus cajas negras se recuperaron: un paso clave para determinar si el accidente se debió, como se cree, a una colisión con pájaros.
Las operaciones para sacar el aparato comenzaron antier y, tras ser detenidas en varias ocasiones, dieron resultados en la madrugada del sábado a ayer.
Pese a las dificultades, los equipos técnicos pudieron sacar la cabina de las agitadas y parcialmente congeladas aguas del río, y luego recuperaron las cajas negras con las grabaciones del Airbus que se hundió una vez evacuados todos 155 pasajeros y tripulantes.
Imágenes del canal NewYork 1 mostraron a los especialistas retirando las cajas negras, que graban la voz de la cabina de mando y registros de información previa al accidente, el cual no dejó muertes.
Las grabaciones proveerán evidencia esencial para determinar por qué el avión perdió súbitamente la energía en ambos motores poco después de despegar del aeropuerto local de La Guardia.
La televisora mostró cuando los equipos de rescate levantaron, casi intacto, el avión Airbus casi todo sumergido en el helado río, pasando una correa en torno al aparato, que se remolcó por una grúa gigante y luego se aseguró en un muelle de Manhattan. Más tarde se procedió a drenar el agua.
El fuselaje del avión estaba en una pieza, pero áreas de la “barriga”, alas y los sectores donde están los motores se veían destruidos.
El piloto del US Airways, Chesley Sullenberger, a cuya pericia se atribuye el éxito del acuatizaje, dijo que se topó una bandada de aves tras el despegue, algunas de las cuales se metieron en las turbinas, lo cual colapsó la energía.