Tras una jornada de intensas consultas, los partidos protestantes y católicos del Ulster llegaron a un acuerdo ayer en Belfast sobre un documento para lanzar las primeras negociaciones multipartitas de fondo sobre el porvenir del Ulster.
El conjunto de los partidos de Irlanda del Norte (Ulster), con excepción de dos pequeños unionistas radicales que están boicoteando las negociaciones, lograron llegar a un compromiso en torno a un texto propuesto por los dos patrocinadores del proceso, los gobiernos británico e irlandés.
"Es un día histórico", declaró el líder del Sinn Fein, Gerry Adams.
"Todos los partidos votaron para hacer progresar las negociaciones y ocuparse de las cuestiones de fondo", añadió en un comunicado.
"Nuestra responsabilidad conjunta es convertir ahora la paz en una realidad", añadió el jefe del ala política del IRA.
El jefe del principal partido unionista (UUP), David Trimble, expresó por su parte su "satisfacción al comprobar que la moción (votada) incluye lo que nosotros deseábamos que figurara en relación con los temas de desarme y consentimiento" de la mayoría a cualquier acuerdo final.
Tras 15 meses de vanas discusiones, por fin se da el comienzo de estas negociaciones, las primeras en sentar en la misma mesa a los protestantes unionistas, defensores del mantenimiento del Ulster como nación integrante del Reino Unido, y los católicos nacionalistas, partidarios de la unificación con Irlanda.
A lo largo de año y medio, el proceso de discusiones se vio paralizado debido a diversos atentados terroristas, atribuidos al Ejército Repúblicano Irlandés (ERI) -brazo armado del Sinn Feinn-, así como a la oposición de algunos grupos protestantes, de permitir que Adams y su movimiento participaran en el diálogo nacional.
El más reciente atentado terrorista ocurrió la semana pasada cuando una bomba estalló en una comisaría, sin dejar víctimas. A principios de esta semana, el ERI declaró una tregua unilateral en las hostilidades, lo que permitió que las conversaciones se reiniciaran.