La avalancha de una quebrada, en las afueras del municipio de Bello, en el departamento de Antioquia a 220 km al noroeste de Bogotá, se registró el jueves en la noche.
La tragedia, la más grave ocasionada por las lluvias desde febrero, cuando 55 personas murieron en el noreste del país, se produjo cerca de la ciudad de Medellín, la capital del departamento de Antioquia y un importante polo empresarial e industrial del país.
"Escuchamos un estruendo muy grande y después se vino la avalancha que se llevó todo a su paso", dijo una mujer de unos 30 años que sobrevivió a la tragedia.
La alcaldía de Bello informó de que socorristas de la Cruz Roja y de la Defensa Civil trabajan en las labores de búsqueda y rescate de las personas desaparecidas en medio de toneladas de lodo y rocas.
"Por primera vez vi algo así, parecía como una película, la gente corriendo asustada, llegaron rumores que los ríos que están en la montaña se habían desbordado", dijo el sacerdote Adán Gasior.
"Los ríos y las quebradas crecieron tanto, bajaban con piedras y con troncos de madera, todo en la parte alta temblaba y la gente estaba muy asustada. Fue una tragedia y hay que pedirle a Dios por los muertos y los desaparecidos", agregó el religioso polaco.
Entre las víctimas fatales y desaparecidos hay varios niños.