Pinellas Park. AFP y AP. La autopsia que se le hará a Terri Schiavo cuando muera aclarará las dudas de su familia sobre si ella quedó en estado vegetativo debido a un acto violento, presuntamente por parte de su esposo, Michael Schiavo.
Este manifestó el lunes que ordenó la autopsia para que el público conozca la magnitud de las lesiones cerebrales de su esposa y, además, para que no quede duda de que ella realmente se encuentra en estado vegetativo.
Un abogado de los padres de Schiavo, David Gibbs, señaló que también la familia desea una autopsia para tener respuesta a las interrogantes que consideran no han sido respondidas.
Según Bobby Schindler, hermano de la mujer, algo violento pudo ocurrir la noche antes de que ella colapsara en 1990. Algunas personas incluso han hablado de estrangulamiento y de que el esposo era celoso y posesivo, además de que Schiavo tenía "un historial de trauma" y algunas fracturas.
Pero el expediente médico atribuye el colapso a un infarto provocado por un desequilibrio de sodio y potasio, ocasionado por algún desorden alimentario de Terri, posiblemente bulimia.
Por otra parte, el documento señala la posibilidad de que Terri sufriera una enfermedad ósea o tuviera anomalÍas en la hemoglobina.
Terri lleva ya 12 días desde que fue desconectada de la sonda que la alimentó por 15 años y ayer los médicos informaron de que está agotando las reservas de energía que le quedan, antes de que la falta de agua empiece a colapsar sus órganos vitales.
Ayer sus padres se reunieron y oraron con el reverendo Jesse Jackson, quien calificó la inminente muerte como una injusticia y dijo que llamará a los senadores estatales opuestos a la ley que habría permitido mantener viva a Schiavo para que reconsideren su decisión.
El esposo y guardián legal de Schiavo ha insistido en que ella le dijo hace varios años que no deseaba ser mantenida con vida de manera artificial.