Los austriacos son los ciudadanos más racistas de Europa, según un estudio elaborado por el ministerio de Investigación y Ciencia del país alpino y que revela la revista Format en su última edición.
"Austria sigue siendo diferente. La xenofobia existe en toda Europa, pero en ninguna parte se da el elevado potencial que hay en Austria", afirmó el autor del estudio y experto en migraciones, Rainer Münz.
La investigación, basada en una encuesta demoscópica, destaca que prácticamente el 50 por ciento de los consultados presenta claras características xenófobas, con mayor tendencia entre las mujeres y un racismo más acusado cuando los entrevistados superaban los 60 años.
Asimismo revela que el 71 por ciento de los austriacos es partidario de cerrar por completo sus fronteras a la inmigración de cualquier extranjero y cuatro de cada diez austriacos no sólo rechazan a los inmigrantes, sino también la acogida de refugiados.
Münz, que considera "desastroso" el resultado de su análisis, subraya como especialmente preocupante la existencia de un partido, el FPOE de Jorg Haider, que fomenta la xenofobia y acumula los votos de quienes no ocultan su tendencia al racismo.
Haider, que el pasado marzo alcanzó la jefatura del gobierno del estado de Carintia y cuyo partido podría convertirse en la segunda fuerza política del país tras los comicios generales del próximo 3 de octubre, ha prometido no aceptar más inmigrantes en su región y se niega a cumplir con la cuota de inmigración que Viena le ha asignado.
El estudio del Ministerio de Investigación y Ciencia saca a la luz también los prejuicios de los austriacos hacia los extranjeros, prácticamente todos ellos con una base errónea.
Así, la mitad de los austriacos piensa que el estado social se ve lastrado por los extranjeros residentes en este país, un 42 por ciento se muestra convencido de que los extranjeros quitan puestos de trabajo a los nacionales y uno de cada dos respalda la afirmación de que "en caso de dificultades económicas el patrono debe despedir primero a los trabajadores foráneos", antes que a un nacional.