Canberra . Delegados de una asamblea constituyente aprobaron ayer la transformación de Australia en una república y el corte de sus vínculos con la monarquía británica iniciados hace 210 años.
Los asambleístas en el recinto y el público en las galerías prorrumpieron en aplausos cuando se anunció que el resultado de la votación definitiva sobre la proclama de una república fue de 89-52. Once delegados se abstuvieron.
Pero el primer ministro, John Howard, partidario de la monarquía, prometió someter el asunto a un referéndum general para fines de 1999.
"Deseo un referéndum", dijo Howard. "El pueblo australiano merece la oportunidad de expresar su opinión en este asunto."
Completa autonomía
Al inaugurar la asamblea constituyente hace 10 días, Howard había reconocido que "el simbolismo de que Australia comparta su jefatura legal del Estado con otras naciones no es ya apropiado".
Australia es independiente desde 1901, pero al igual que muchas otras naciones de la Mancomunidad Británica, sigue reconociendo a la reina inglesa como cabeza del Estado.
Los republicanos desean un cambio constitucional para que el país pueda elegir su propio jefe de Estado, y los sondeos de opinión indican que más de la mitad del país comparte esta opinión.
Australia comenzó a ser colonizada en 1770 por el capitán inglés James Cook.
En 1884 Gran Bretaña anexa Australia, pero en 1946 pasa a ser dependencia de Singapur tras la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial (1942-45). Doce años más tarde, el primero de enero de 1958, la administración es transferida a Gran Bretaña y en octubre de este mismo año a Australia.
En 1986, la reina Isabel II firma la Ley Australia con la que se establece la independencia legislativa y judicial del país.
El líder del Partido Laborista y exprimer ministro Paul Keating propuso hace tres años un plan para la independencia completa de Australia de Gran Bretaña.