Londres (AFP). El número de ejecuciones llevadas a cabo por Irán se incrementó hasta niveles alarmantes en 2011, señaló la Amnistía Internacional en su informe anual sobre la pena de muerte en el mundo.
China continúa ejecutando anualmente a miles de personas, pero un aumento del uso de la pena capital en Oriente Medio llevó el número de ejecuciones documentadas en el mundo el año pasado a 676, 149 más que en 2010, precisó la organización de defensa de los derechos humanos establecida en Londres.
"La subida se debe ampliamente a un incremento significativo de las ejecuciones judiciales en Irán, Irak y Arabia Saudí", dijo Amnistía.
Irán ejecutó a por lo menos 360 personas --tres cuartas partes de las cuales por delitos de droga--, Arabia Saudí a por lo menos 82, Irak a por lo menos 68 y Yemen a por lo menos 41, precisa el informe.
Sólo el aumento en Irán (al menos 252 en 2010) y Arabía Saudí (al menos 27) ya equivale al aumento neto de la cifra registrada respecto al último informe.
Amnistía dijo tener informaciones creíbles de al menos otras 274 ejecuciones no confirmadas o incluso "secretas" en Irán.
Por lo menos tres de los ajusticiados en Teherán eran menores de 18 años cuando cometieron sus crímenes. Hay informaciones de otras cuatro ejecuciones de delincuentes menores en Irán y una más en Arabia Saudí.
Algunas ejecuciones o condenas a muerte fueron por delitos como adulterio, sodomía, apostasía o "enemistad con Dios" en Irán, blasfemia en Pakistán, brujería en Arabia Saudí o tráfico de huesos humanos en la República del Congo, según Amnistía.
Unas 18.750 personas estaban condenados a muerte en el mundo al final de 2011.
Sólo 20 países continuaron utilizando la pena de muerte el año pasado, contra 23 en 2010, y 31 hace una década.
Estados Unidos fue nuevamente el único miembro del G8 (grupo de las economías más industrializadas más Rusia) que ejecutó a presos, con un total de 43 en 2011.
"La inmensa mayoría de los países se han distanciado de la aplicación de la pena de muerte", dijo el secretario general de Amnistía, Salil Shetty.
"Nuestro mensaje a los líderes de la aislada minoría de países que continúan ejecutando a personas es claro: en esta cuestión van a la zaga del resto del mundo, y ya es hora de que tomen medidas para poner fin a esta pena, la más cruel, inhumana y degradante", agregó.
Amnistía dijo que 96 países han abolido la pena de muerte. Otros nueve lo han hecho para los crímenes ordinarios, 35 pueden considerarse abolicionistas en la práctica al no haberla aplicado en la última década, y 58 la conservan para crímenes ordinarios.
China ha eliminado la pena de muerte para algunos crímenes "de cuello blanco", señaló Amnistía, pero sigue ejecutando a más gente que todos los demás países juntos. La organización urgió a las autoridades de Pekín a publicar datos sobre las ejecuciones o condenas a muerte.
Los métodos de ejecución utilizados en el mundo en 2011 fueron la decapitación, el ahorcamiento, la inyección letal y el fusilamiento.
Las primaveras árabes cambiaron el paisaje político en el Norte de África y Oriente Medio pero las esperanzas de que eso pudiera provocar cambios en la pena de muerte "aún deben cumplirse", dijo Amnistía.
Aunque el número total de condenas a muerte en la región disminuyó un tercio, con respecto a 2010, las ejecuciones aumentaron casi un 50% debido a Irán, Irak y Arabia Saudí.
"Podemos ver un progreso gradual incluso en el reducido número de países que ejecutaron a personas en 2011. Son pequeños avances, pero se ha demostrado que estas medidas progresivas a la larga conducen al fin de la pena de muerte", señaló Shetty.
"No va suceder de la noche a la mañana, pero estamos decididos a que llegue el día en que la pena de muerte pase a la historia", concluyó.