Bombay, India. AFP. Alrededor de 80 personas murieron, 200 resultaron heridas y decenas permanecían secuestradas anoche en la ciudad india de Bombay, cuando hombres armados con granadas y armas automáticas atacaron en forma simultánea al menos siete lugares, entre ellos dos hoteles de cinco estrellas, una estación ferroviaria, un café y un hospital.
La operación fue reivindicada por un grupo islamista poco conocido, los Mujaidines del Decán, en un correo electrónico enviado a varios medios, según la agencia Press Trust of India.
El comisario de policía de los ferrocarriles de Bombay, A. K. Sharma, explicó que varios hombres armados con AK-47 irrumpieron en el vestíbulo de la estación Chhatrapati Shivaji de Bombay y empezaron a disparar y a lanzar granadas.
Los ataques coordinados también afectaron a dos de los hoteles más conocidos de la capital financiera india, el Taj Mahal y el Trident, donde los terroristas retenían a varios huéspedes extranjeros y se enfrentaban a balazos con la Policía.
Un cliente británico del Taj Mahal explicó a la televisión india que había formado parte de ese grupo de una docena de clientes retenidos.
“Dijeron que querían a todos los que tuvieran pasaporte británico o estadounidense”, narró, sin que se conozca todavía la suerte del resto de los rehenes.
Coordinación. El jefe de Policía del estado de Maharashtra, A. N. Roy, confirmó a la televisión local que los “terroristas” habían atacado de “siete a ocho lugares”.
El gobierno regional cifró los muertos en 80, e informó del despliegue del ejército en el sur de la ciudad, donde se produjeron los ataques coordinados.
“Cincuenta y ocho cadáveres fueron transportados aquí. Otras 50 personas heridas, algunas de ellas gravemente, fueron llevadas al cercano hospital J. J.”, dijo por teléfono un portavoz del hospital San Jorge.
Una portavoz del hospital J.J. dijo que había “una gran confusión” y que allí habían recibido “siete muertos”.
Una columna de humo y fuego salía del hotel Trident a primera hora del jueves tras un choque entre la Policía y los secuestradores.
Las llamas salían de los pisos superiores de este histórico establecimiento, donde los captores retenían a una docena de clientes. Unas imágenes de televisión difundidas antes de que se vieran las llamas parecían mostrar a algunos de los rehenes abandonar el hotel.
La Policía dijo que dos de los hombres armados habían sido abatidos. El jefe de la unidad antiterrorista de Bombay, Hemant Karkare, también murió mientras conducía una operación especial en el hotel Taj Mahal.
En el momento de los ataques se encontraba en este hotel, que suele atraer a muchas personalidades, la presidenta del gobierno de Madrid, Esperanza Aguirre, que salió ilesa, según confirmó un portavoz del ejecutivo regional.