Uno de los ataques más severos provocó que una piraña arrancara la parte superior de un dedo a una de las víctimas. Durante el lunes se sumaron al menos cinco heridos más, producto de nuevos episodios en la zona. Varias personas recibieron traslado al hospital Fermín Salaberry como medida preventiva.
Desde ese centro médico informaron que el domingo atendieron siete pacientes, entre menores y adultos, con mordeduras sufridas. Las autoridades recordaron que existen carteles de prohibición para bañarse en distintas playas, colocados para proteger la salud y prevenir accidentes.
Ante el riesgo latente, los guardavidas izaron la bandera roja para impedir el ingreso al agua. Sin embargo, se reportó que algunos visitantes ingresaron pese a las advertencias visibles en la zona.
Entre las medidas que se analizan figura la instalación de una malla fijada al lecho del río a lo largo de la costa. El objetivo consiste en evitar que las pirañas se acerquen a las áreas destinadas al baño. El guardavidas recordó que el año pasado se registraron más de 320 ataques similares en el sector.
Especialistas señalaron que las altas temperaturas favorecen la presencia de pirañas. Estos peces carnívoros poseen dientes afilados y un comportamiento agresivo cuando se sienten amenazados o cuando escasea el alimento. Los ataques suelen darse en grupo y pueden causar heridas graves en pocos segundos, con riesgo elevado por el sangrado.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.