Washington. Astrónomos de Estados Unidos reconocen haber quedado "perplejos" tras descubrir que el asteroide Kleopatra tiene la "extraña" forma de un hueso para perros.
La existencia de 216-Kleopatra se conocía desde 1880, pero no su forma, que se reveló ahora, gracias a las imágenes de radar captadas por el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, considerado el más potente del mundo.
"Este objeto es un misterio que nos ha dejado perplejos, porque nos dice cuán lejos tenemos que ir para conocer más sobre la forma de los asteroides y las colisiones que los forman", declaró Steven Ostro, quien dirigió las investigaciones desde el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa en Pasadena, California.
Kleopatra se encuentra a 171 millones de kilómetros de la Tierra y no supone amenaza alguna para el planeta, porque sus órbitas nunca se cruzarán.
Hueso para perros
Según las imágenes de radar que se publican en el número del viernes de la revista Science , el asteroide está formado por dos grandes lóbulos circulares, aunque de forma irregular, unidos por un cuerpo alargado con forma de barra.
"Estos cuerpos fueron, en algún tiempo, calientes. Se fundieron y se diferenciaron en una estructura que contenía un núcleo, un manto y una corteza", pero la forma que desarrolló Kleopatra no parece tener una explicación evidente, dijeron los astrónomos.
El asteroide se halla en el denominado "cinturón principal entre Marte y Júpiter", donde debió de formarse en una tremenda colisión hace miles de millones de años.
Los especialistas explican en Science que la forma de "hueso de perro" que tiene el asteroide puede deberse a que los dos cuerpos circulares de los extremos chocaron en algún momento y se fundieron con los fragmentos procedentes de otras colisiones.
En la actualidad, Kleopatra, de 217 kilómetros de largo por 94 de ancho, muestra claros indicios de poseer un núcleo metálico, probablemente de hierro y níquel.
En febrero de este año, otro asteroide, Eros , sorprendió a los científicos no tanto por su forma, que era como la de una patata, sino por las extrañas fuerzas de gravedad que parecían producirse en uno de sus cráteres.
El cráter, de unos seis kilómetros, contenía una especie de gigantesco canto rodado, de varios kilómetros, que se mantenía unido al asteroide por una potente atracción gravitacional.
Eros puede ser estudiado de cerca gracias a la nave "NEAR", enviada por la NASA en 1996 con ese objetivo.
Con asombro
Kleopatra, sin embargo, ha sido estudiado desde la Tierra, mediante potentes telescopios.
Las imágenes obtenidas por las computadoras muestran con claridad lo que parece ser un hueso para perros flotando en el espacio, pero se trata de un reconstrucción de ordenador y, como ocurrió en 1972 con las fotos de las "caras" de Marte tomadas por la nave Viking , la fisonomía de un objeto espacial puede variar considerablemente con cada nueva medición.
Michael Nolan, del observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, indicó que las señales de radar indican que Kleopatra "es poroso y vagamente consolidado, casi como la superficie de la Luna, aunque la composición es diferente".
La exploración del asteroide mediante ecos de radar reconstruidos por un potente ordenador fueron posibles gracias a que el telescopio de Puerto Rico supera en estas observaciones a todos los existentes, incluso el orbital Hubble.
En el estudio de este cuerpo celeste han participado científicos de Arecibo, de las Universidades Cornell, estatal de Washington, Main y Michigan, así como de la Nasa.
Se espera que este sea el primer paso para que ese grupo de científicos ahonden no solo en las características de Kleopatra, sino en la de otros asteroides poco conocidos y que se encuentran a millones de kilómetros de nuestro Planeta.
"Sin duda es un paso elemental. Cada vez nos damos cuenta de la importancia de fomentar la ciencia espacial como un vehículo para conocer que hay más allá de nuestras narices", explicó Nolan.
Para que el descubrimiento no quede en el ámbito científico, los astrónomos están exhibiendo el asteroide a la población que se acerca al telescopio en la llamada isla del encanto.
Hasta la fecha, miles de personas entre puertorriqueños y turistas han quedado maravillados ante tal hallazgo.