
En el centro de Florida existe una comunidad privada donde la aviación marca la rutina diaria. Se trata de Spruce Creek, un desarrollo residencial en el que las calles funcionan como vías de rodaje y donde la mayoría de los vecinos posee su propia aeronave.
El lugar también se identifica como el aeropuerto privado 7FL6. Su diseño integra viviendas, hangares e infraestructura aeroportuaria en un mismo espacio. La convivencia entre casas y aviones es el eje del proyecto urbano.
Un pueblo diseñado para despegar desde casa
Spruce Creek opera bajo el concepto de “fly-in community”. Este modelo permite a los residentes despegar o aterrizar casi desde la puerta de su vivienda.
La administración está a cargo de la Asociación de Propietarios de Spruce Creek (Scpoa). Esta entidad regula el tránsito, el acceso de visitantes y las normas internas. El uso aéreo del espacio tiene prioridad sobre cualquier otro.
El complejo cuenta con cerca de 13 kilómetros de calles. Estas vías permiten el tránsito de automóviles, pero están diseñadas como rutas de rodaje para aeronaves ligeras.
En estas calles los aviones tienen prioridad absoluta. Automóviles, carritos de golf, peatones y ciclistas deben detenerse por completo cuando una aeronave se aproxima. No se permite circular en paralelo ni adelantar un avión en movimiento.
El reglamento fija un límite de velocidad de 15 millas por hora, equivalentes a 24 kilómetros por hora, para todos los vehículos terrestres. La señalización y el diseño urbano incluyen rampas amplias, accesos directos a hangares y espacios de detención.
La comunidad también cuenta con sectores exclusivos para aeronaves. Estas áreas aparecen identificadas en los mapas internos y solo se destinan a operaciones aéreas.
Pista privada y operación restringida
Según Spruce Creek Realty, el pueblo dispone de una pista asfaltada de 4.000 pies, poco más de 1.200 metros de longitud. La infraestructura incluye iluminación y sistemas de aproximación por GPS.
La pista permanece habilitada las 24 horas. Su uso está reservado para residentes y visitantes autorizados.
El aeropuerto no opera vuelos comerciales ni rutas regulares. La actividad se concentra en aeronaves privadas, en su mayoría monomotores y jets ligeros. Estas aeronaves pertenecen a vecinos o invitados registrados con antelación.
La Scpoa gestiona la seguridad, el mantenimiento y los protocolos de uso. Cualquier cambio relevante requiere un alto nivel de consenso entre propietarios.

Casas con hangar y propiedades millonarias
La oferta inmobiliaria se vincula de forma directa con la aviación. Muchas viviendas son conocidas como “hangar homes”. Estas residencias incorporan uno o más hangares dentro del mismo terreno.
Este diseño permite trasladar la aeronave desde el hangar hasta la pista sin transporte externo. En la práctica el avión cumple un rol similar al del automóvil en otros barrios.
Además existen condominios, casas adosadas y viviendas unifamiliares sin infraestructura aeronáutica propia. Estas propiedades mantienen acceso a los servicios del complejo.
También hay fincas residenciales amplias y lotes disponibles para construcción personalizada.
Los precios varían según ubicación y características. El rango inicia alrededor de $200.000 y supera varios millones de dólares en el caso de residencias extensas con hangares múltiples y servicios adicionales.
La comunidad es cerrada. Cuenta con seguridad privada las 24 horas. El acceso por tierra y por aire está controlado.
Reglas estrictas para visitantes
Spruce Creek no permite ingreso libre. Los visitantes que llegan por aire requieren invitación expresa de un residente. Deben registrar la aeronave con antelación.
Existen zonas específicas para estacionamiento de aviones visitantes. Las normas cambian según se trate de estadías diurnas o con pernocta.
El ingreso por tierra también exige autorización previa. Los accesos disponen de personal de seguridad.
Quienes evalúan mudarse pueden coordinar recorridos privados a través de oficinas inmobiliarias locales.

*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
