Guatemala . La Corte Suprema de Justicia de Guatemala (CSJ) resolvió dar trámite a un recurso de amparo interpuesto por el presidente de la República, Alvaro Arzú, en contra de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), se informó la noche del lunes oficialmente.
La Cámara de Amparos y Antejuicios de la CSJ notificó al procurador de los Derechos Humanos, Julio Arango, que en un plazo no mayor a las 48 horas deberá rendir un informe sobre una de sus resoluciones, en la que censuró a Arzú por violar el derecho a la libre emisión del pensamiento.
El recurso presentado por el presidente se fundamenta en que, para emitir su resolución, la PDH no citó ni oyó la defensa del Presidente.
Para el procurador general de la Nación (el abogado del Estado), Acisclo Valladares, y el presidente del Colegio de Abogados, Enio Ventura, las resoluciones de la PDH son de conciencia y no de procedimiento legal, por lo cual no tendría lugar un recurso de amparo.
Conforme a los procedimientos de la Cámara de Amparos, la CSJ requiere del informe del Procurador para decidir si otorga el amparo provisional, lo deniega o emite una resolución para rechazar la acción del jefe del Ejecutivo.
Contra la prensa
El martes pasado, el Procurador de Derechos Humanos condenó al presidente Alvaro Arzú por "hostigar", "presionar" y pretender tender "cercos económicos" en contra de medios de prensa independientes.
Según el ombudsman, quien es designado por el Congreso, el Presidente de la República es responsable de "tender un cerco económico" contra el semanario Crónica y el diario El Periódico, con el fin de "someter o alinear a los medios más críticos".
La resolución establece que el Mandatario "presionó a anunciantes para que no se anuncien o retiren su publicidad pautada con anterioridad" en Crónica y El Periódico.
La confrontación de la PDH con el Presidente de la República ha generado una intensa polémica.
El Mandatario es respaldado por la bancada de su partido (Avanzada Nacional) en el Congreso, que es mayoría, mientras que el ombudsman ha recibido el apoyo de la oposición, de organizaciones no gubernamentales y de los gremios de prensa.
Ayer, el arzobispo capitalino, Próspero Penados, llamó al presidente Arzú a dejar de lado "su actitud prepotente" y a dialogar con el procurador Arango y la prensa.
También ayer fue dada a conocer una carta enviada a Arzú por el Comité para la Protección del Periodista, con sede en Nueva York, en la que se le invita a cumplir con la Declaración de Chapultepec, en la que se establece que la publicidad no debe ser usada para presionar a los medios de comunicación.
Desde el inicio de su mandato, en enero de 1996, las relaciones de Arzú con los medios de prensa han sido tensas y hasta abiertamente hostiles.