Los exprisioneros son considerados como símbolos vivientes del ideal nacionalista que continúa presente en Puerto Rico.
"Confío en poder seguir los ejemplos de Nelson Mandela, Gerry Adams y Yaser Arafat, que fueron también calificados de criminales y terroristas, pero que para su pueblo fueron patriotas"', dijo Edwin Cortés, de 44 años, tras su liberación.
Como muchos de sus colegas excarcelados, Cortés nunca ha vivido en la isla, donde la mayoría de la población prefiere el mantenimiento del status quo, o la incorporación de la isla a Estados Unidos como el estado número 51.
En un plebiscito realizado en diciembre, la independencia obtuvo menos del 3 % de los votos, lo que reveló el grado de dependencia de la isla con el gigante del norte. La concesión de clemencia suscitó renovadas censuras al presidente Clinton y recalcó la complicada relación de Washington con esta caribeña isla. Los críticos dijeron que Clinton había cedido ante el terrorismo, puesto que todos menos uno de los excarcelados pertenecían a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, un grupo responsable de 130 atentados dinamiteros entre 1973 y 1984, que ocasionó seis muertos y docenas de heridos.