El individuo fue identificado como José Miguel Suárez y había sido convocado por la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía en la capital colombiana a ofrecer una declaración acerca de esta acción terrorista, que causó conmoción en el país y el exterior.
Fuentes judiciales explicaron a los periodistas que los fiscales que llevan el caso alegaron pruebas que implican a Suárez como uno de los presuntos responsables del crimen, que los investigadores han atribuido a una banda de la delincuencia común.
El individuo había sido privado de la libertad como sospechoso hace tres semanas por efectivos del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía para que compareciera en una diligencia de indagatoria.
Los portavoces dijeron que una vez que los responsables del proceso terminaron el interrogatorio e hicieron algunas confrontaciones decidieron vincular a Suárez con la causa criminal que se derivó del atentado y bajo los cargos de homicidio con agravantes, lesiones a personas, tenencia ilegal de explosivos y asociación para la delincuencia.
El presunto extorsionista fue alcanzado con una orden de arresto sin derecho a fianza, agregaron las autoridades judiciales.
Según los resultados preliminares de la investigación, una banda de la delincuencia común fue la autora del atentado con un collar explosivo que el pasado 15 de mayo causó la muerte de la hacendada Elvia Cortés de Pachón y a un artificiero policial que intentaba desactivar la bomba.
El collar-bomba fue una represalia de los extorsionistas a la negativa de la familia de la señora Cortés de Pachón a pagar quince millones de pesos (unos $7.500) que le eran exigidos.