Londres. Argentina y las Malvinas concluyeron ayer 17 años de distanciamiento al decidirse la reanudación del tráfico aéreo suspendido desde la guerra de 1982, inyectándose así un "elemento de confianza" entre Londres y Buenos Aires.
El canciller argentino, Guido di Tella, afirmó que un acuerdo entre Gran Bretaña, las islas Malvinas y Argentina para suspender la prohibición de visitas al archipiélago bajo dominio británico por parte de ciudadanos argentinos y de vuelos desde territorio continental, presagia una nueva era de relaciones.
"Para nosotros es un día muy importante, particularmente en nuestras relaciones con Gran Bretaña", manifestó Di Tella en una conferencia de prensa en el ministerio británico de Relaciones Exteriores, Robin Cook. "(El acuerdo) es una evidencia del comienzo de un elemento de confianza".
Pero Cook señaló que el acuerdo no compromete el tema de la soberanía británica del archipiélago atlántico, que los ingleses llaman Islas Falkland.
Argentina ha venido reclamando las Islas Malvinas desde 1833 e intentó ocuparlas en 1982.
"No hay nada en este acuerdo que comprometa las posiciones tanto de Gran Bretaña como de Argentina en relación con la soberanía", añadió Cook.
En 1982, los dirigentes militares de Argentina enviaron tropas a las islas para reafirmar sus reclamaciones de soberanía, pero sus fuerzas de invasión se rindieron ante fuerzas británicas enviadas al Atlántico Sur tras 10 semanas de guerra que causó la muerte de un millar de soldados en total.
La democracia fue restaurada en Argentina en 1983 y las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña fueron reanudadas siete años mas tarde.
Di Tella dijo que el acuerdo apoyaba la reanudación de los vuelos de Chile a las Malvinas (bloqueados tras la detención del exdictador chileno Augusto Pinochet en Londres el pasado octubre) que ahora podrán hacer escala en Argentina en ruta al archipiélago.
Actualmente hay un solo vuelo semanal a las islas desde Londres.