22 noviembre, 2009

Buenos Aires (AFP). La dictadura de Argentina (1976-1983) se proponía atacar a Chile después de la guerra de las Malvinas librada con resultado adverso en 1982 contra Gran Bretaña, según reveló hoy el comandante de la Fuerza Aérea de entonces, brigadier Basilio Lami Dozo.

“Después de Malvinas, iban a atacar a Chile”, aseguró el jefe militar retirado, en declaraciones al semanario Perfil , usando la tercera persona pese a haber integrado la junta militar castrense, que fue reemplazada tras la derrota.

El triunvirato militar era liderado por el general Leopoldo Galtieri, presidente de facto y comandante del Ejército, e integrado también por el jefe de la Marina, almirante Leandro Anaya, ambos ya fallecidos.

Lami Dozo dijo que en 1982 habló con el comandante de la fuerza aérea chilena para que no enviara al sur aviones con capacidad ofensiva durante la guerra con Gran Bretaña y “se portó bastante bien, no así la Armada y el Ejército que jugaron para Inglaterra”.

El jefe aeronáutico dijo que previamente, en 1978, él fue el encargado de negociar personalmente con el dictador chileno Augusto Pinochet en la disputa limítrofe que puso ese año a ambos países al borde del enfrentamiento bélico, evitado a último momento con una mediación papal.

Aquella mediación, a cargo del cardenal Antonio Samoré, otorgó a Chile, al cabo de varios años, tres pequeñas islas en disputa en el austral canal de Beagle, resultado que los argentinos aceptaron por abultada mayoría en un referendo en 1984, ya en tiempos democráticos.

Lami Dozo aseguró que nunca dio el respaldo de la Fuerza Aérea a la posición belicista sostenida por un grupo de “halcones” en el Ejército y toda la Marina, y que su posición era solicitar la mediación papal.

“Yo no tenía la certeza de ganar. Les dije a los del Ejército que (las fuerzas armadas chilenas) nos iban a dar una cachetada de entrada y llegarían a Río Gallegos (2800 km al sur). Ahí sí, la Argentina, que era mucho más potencia, los volvería despaciosamente hasta la cordillera. Eso iba a costar mucho dinero y vidas”, relató el aviador.