El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, llamó ayer a sus compatriotas a votar masivamente en un referendo anticorrupción por celebrarse antes de junio próximo, el cual es rechazado por sindicalistas y opositores, que lo califican de “plan de ajuste económico disfrazado en un instrumento político”.
“Invito a mis compatriotas a participar masivamente en el referendo y a pensar en él como un acto de compromiso de cada ciudadano con la construcción de un país mejor”, dijo el mandatario en un acto público en el norte del país.
El texto de ese instrumento, aprobado el 5 de diciembre último por el Congreso, contempla congelar por cuatro años los salarios del Presidente de la República, los legisladores, los magistrados y otros altos funcionarios estatales, señaló Uribe.
Asimismo, estipula “la eliminación de privilegios en pensiones, orienta los recursos de las regalías (por la explotación de los recursos naturales) hacia la educación y saneamiento básico y acaba con entidades estales ineficientes y costosas”, enfatizó.
El texto del referendo también contempla la reducción de 268 a 218 del número de miembros del bicameral Parlamento colombiano, una institución que históricamente ha sido acusada de corrupta e ineficiente.
Los colombianos serán consultados, además, sobre si aceptan la ampliación por un año del período de los gobernadores provinciales, alcaldes y concejales, el cual vence el 31 de diciembre próximo.
La Corte Constitucional examina los 18 puntos del texto del referendo para fijar la fecha de su celebración, que en todo caso será antes de junio, según fuentes oficiales.
Diversos líderes de la oposición como el senador y antiguo líder guerrillero Antonio Navarro, criticaron ayer el referendo, con el argumento de que no apunta realmente a combatir a fondo la corrupción, sino a implementar medidas económicas tendientes a profundizar el ajuste fiscal.