El Cairo. La Liga Árabe brindó ayer, "a regañadientes" y con muchas reservas, su apoyo al presidente palestino Yaser Arafat, para que reanude las negociaciones con Israel sobre la base del plan de paz norteamericano.
Sin embargo, los ministros árabes de Relaciones Exteriores insistieron en que el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus tierras "en lo que es hoy Israel, es sagrado", en una decisión que, según analistas, deja a Arafat con una escasa capacidad de maniobra.
Pese a ello, Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), expresó su "esperanza" de poder lograr un acuerdo de paz con Israel antes del 20 de enero, fecha en que el presidente norteamericano Bill Clinton dejará la presidencia.
Los palestinos dieron el miércoles su acuerdo para celebrar negociaciones intensivas en los próximos diez días con Israel bajo la égida de Estados Unidos, luego de su aceptación, con ciertas reservas, del plan Clinton de paz.
Los responsables estadounidenses se preparaban ayer para las próximas reuniones con los enviados especiales israelíes y palestinos ( Nota aparte ).
No obstante, Israel exigía a los palestinos esfuerzos reales en la lucha contra la violencia como condición para participar en las negociaciones.
Según el diario Haaretz , el gobierno del primer ministro, Ehud Barak, quiere que Arafat se exprese públicamente contra la continuación de la violencia, reanude su cooperación en seguridad con Israel, arreste a los militantes islamistas que liberó hace poco, y que prohíba las incitaciones al odio en los medios de comunicación que controla.
Apoyo a medias
Arafat acudió a la capital egipcia en busca de apoyo en la reunión de cancilleres de la Liga Árabe para negociar nuevamente con Israel, con base en una propuesta de arreglo hecha por Clinton.
Según los medios de comunicación israelíes, este plan norteamericano propone a Arafat que renuncie al derecho al retorno de los refugiados palestinos, especialmente los afincados en el Líbano, Siria y Jordania.
A cambio, la ANP recibirá la soberanía del Monte del Templo, o el Noble Santuario como llaman los musulmanes a la colina en la que fueron levantados los templos bíblicos judíos y en la que hoy se alzan dos mezquitas.
Barak aseguró ayer a un grupo de rabinos que nunca accedió a entregar la soberanía sobre el Monte del Templo, a pesar de que aceptó el plan estadounidense.
Asimismo, Arafat ayer afirmó que tampoco ha aceptado renunciar al derecho al retorno de los refugiados. Sin embargo, aceptó "con reservas" el plan de Clinton, con el fin de reanudar las negociaciones.
Según el canciller egipcio, Amr Mussa, "hay un compromiso del mundo árabe, islámico y cristiano hacia los derechos de los palestinos sobre Jerusalén y los de los refugiados, especialmente el derecho al retorno", precisó.