Las autoridades estadounidenses tienen la casi certeza de que la contaminación con esporas del bacilo de ántrax, que provocó la muerte de cinco personas y contaminó a otras trece en Estados Unidos, se originó en su territorio.
Esta posibilidad reforzaría una hipótesis de los investigadores del FBI, la Policía Federal, sobre la existencia de un "lobo solitario" que vive en Estados Unidos, con conocimientos científicos ciertos y motivaciones desconocidas aunque suficientemente fuertes como para haber lanzado un ataque bioterrorista.
La hipótesis contradice la posibilidad de que terroristas extranjeros estén detrás de este misterioso asunto.
En casa
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, afirmó que "las pruebas apuntan cada vez más hacia una fuente interior", y subrayó que las conclusiones de los investigadores no son definitivas.
"Los investigadores del FBI examinan muy atentamente todos los datos de que disponen. No tengo la libertad para decir más", añadió.
El diario USA Today señaló que se trata de la declaración oficial "más fuerte" acerca del origen de las cartas contaminadas.
Según el cotidiano, una veintena de laboratorios estadounidenses que manipulan el bacilo del ántrax están en el banquillo de los acusados tanto para los investigadores como para los científicos encargados de este expediente.
El domingo, el diario The Washington Post reveló que, según científicos, las esporas del bacilo del ántrax enviadas al Congreso eran idénticas a las que el ejército tiene almacenadas desde 1980.
El diario precisó que varios laboratorios poseen la cepa Ames, una de las más peligrosas, utilizada en los recientes ataques con ántrax en Estados Unidos. Pero hasta ahora, solo se ha ubicado a cinco laboratorios con esporas idénticas a las de las cartas dirigidas al Senado.