
Kabul. AFP. Las elecciones presidenciales y provinciales en Afganistán entraron ayer en su recta final, con los últimos mitines bajo la amenaza de los talibanes.
Pocas horas antes de los comicios, el presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que la victoria contra los insurgentes no sería “rápida” ni “sencilla”.
“La insurgencia en Afganistán no surgió de la noche a la mañana. No la derrotaremos de la noche a la mañana. Esto no será rápido. Esto no será sencillo”, dijo Obama, tres días antes de las elecciones del jueves en Afganistán.
El favorito en los sondeos es el presidente saliente, Hamid Karzai, llevado al poder por la coalición internacional liderada por Estados Unidos que a fines del 2001 derrocó al régimen talibán, y elegido en los primeros comicios del país en el 2004.
Pero sus principales rivales, empezando por su ministro de Relaciones Exteriores, Abdulá Abdulá, realizaron dinámicas campañas que podrían forzar una segunda vuelta, según analistas.
En su primer debate televisado el domingo por la noche, Karzai fue criticado por su controvertida estrategia de alianzas con los “señores de la guerra”, pero el la defendió alegando el bien del país.
Los “señores de la guerra” son hombres que tienen un poder de facto y controlan militarmente una región con pequeños ejércitos que les son leales a ellos y no a la autoridad nacional.
La embajada estadounidense en Kabul expresó ayer su preocupación tras la la alianza de Karzai con el” señor de la guerra” Abdul Rashid Dostmun.
Unos 17 millones de afganos están llamados a las urnas para elegir a su presidente por segunda vez en la historia del país, así como a los 420 consejeros de 34 provincias.
Ambas votaciones se llevarán a cabo en un contexto de persistente inseguridad ante las amenazas de atentados, lo que podría fomentar la abstención en unas elecciones marcadas también por las amenazas de fraude.
Los talibanes anunciaron el domingo su intención de atacar las oficinas de voto el día de los comicios y reiteraron sus llamamientos a la población a boicotear las elecciones.