Según informó hoy la prensa libia, el joven Gaddafi, de 37 años, supervisará pronto el trabajo del gobierno y de las fuerzas de seguridad, si su nombramiento es confirmado en la próxima reunión del Congreso Popular General (CPG, como se denomina al Parlamento del país), prevista para el próximo marzo.
Sin embargo, podría ocurrir, según analistas libios, que se convocara un congreso extraordinario para su nombramiento.
Gaddafi apeló la semana pasada durante un encuentro secreto de funcionarios del gobierno y miembros del CPG en la ciudad Sebha a encontrar un puesto público para su hijo, "para que pueda cumplir sus obligaciones con el pueblo libio".
Seif al Islam, que dirige una fundación benéfica, pero que hasta ahora no disponía de puesto oficial, no se manifestó hasta ahora públicamente sobre los hechos.
El año pasado el hijo de Gaddafi, que se considera reformista, manifestó su deseo de retirarse de la vida política.
El grupo opositor en el exilio Frente Nacional para la Salvación de Libia (NFSL) explicó el sábado que la búsqueda de un puesto para el hijo de Gaddafi constituye un preparativo para que asuma el poder tras la muerte de su padre. "Como si 40 años de dictadura no fueran suficientes", comentó el grupo.