El alga "asesina" Caulerpa taxifolia, que coloniza el Mediterráneo desde 1984 y cuyo origen suscita muchas polémicas, se escapó de un acuario, señalaron los investigadores, que tienen la prueba genética de su introducción accidental en el mar.
Estos trabajos, dirigidos por Olivier Jousson, del departamento de zoología y biología animal de la Universidad de Ginebra, fueron publicados ayer por la reconocida revista Marine Ecology Progress Series (MEPS).
Esta alga, conocida en los mares tropicales -y que puede ser mortal para especies de peces que viven en libertad- fue observada por primera vez en el mar Mediterráneo, al pie del Museo Oceanográfico de Mónaco.
Los científicos se dividen en dos campos, los que afirman que el alga se introdujo de forma accidental al drenarse un acuario y los que piensan que se trata de una migración de la especie Caulerpa mexicana, que habría viajado del Mar Rojo al Mediterráneo por el Canal de Suez.
Este primer estudio molecular realizado con el ADN del alga "muestra sin ambigüedad alguna que la Caulerpa mediterránea es genéticamente idéntica al alga cultivada en acuarios de Europa occidental desde comienzos de los años 1970", indicó Jousson.
"Esta es también la primera demostración de la introducción en un medio natural de especies seleccionadas para acuario, aunque tengamos la misma sospecha en otros casos". agregó el investigador.
La facilidad con que es posible obtener su reproducción en los acuarios y su bello color verde fluorescente seducen a los aficionados, "lo que representa una grave amenaza de invasión biológica", recalcó Jousson, añadiendo que "se debería controlar estrictamente su venta para evitar nuevos accidentes".
Actualmente circula en Internet una proposición al respecto, firmada por prestigiosos científicos.
Los orígenes
Todo comenzó hacia 1970, cuando se comenzó a cultivar una variedad de Caulerpa taxifolia para los acuarios tropicales del Jardín Zoológico y botánico Wilhelma, de la ciudad alemana de Stuttgart (oeste). Entre 1980 y 1983 esta variedad fue entregada al acuario tropical de Nancy, Francia, y luego al de Mónaco.
Un año más tarde fue hallada en el Mediterráneo y hoy día esta "extranjera" prolífica, que compite con las especies propias del lugar, se extiende por unos 83 km de costas y más de 4.600 hectáreas en el mar, esencialmente entre el sudeste de Francia y el noroeste de Italia.
Para intentar demostrar la hipótesis del acuario, Jousson analizó las secuencias del ácido desoxiribonucleico (ADN) de varios especímenes de Caulerpa taxifolia de los acuarios públicos y de algas recolectadas en varios puntos del Mediterráneo, al igual que especímenes tropicales.
Estos estudios fueron realizados entre noviembre de 1997 y febrero de 1998 y demostraron que existe "una identidad genética perfecta entre las taxifolia de acuario y las del Mediterráneo", recalcó Jousson.