El exjefe del ejército general de Nicaragua, Joaquín Cuadra Lacayo, anunció esta semana la fundación de una nueva agrupación política, denominada Movimiento de Unidad Nacional (MUN).
Su intención es abrirse campo entre el arraigado bipartidismo (liberales y sandinistas), y llegar a la presidencia en enero del 2001.
En el camino hacia esta meta, Cuadra criticó al gobierno de Arnoldo Alemán, al Frente Sandinista (FSLN) y lamentó el rumbo actual de su país.
Joaquín Cuadra, de 49 años casado y con seis hijos, se dedica a negocios familiares.
Sin tapujos y con voz firme, Cuadra conversó vía telefónica con La Nación sobre estos temas.
Usted fue una figura descollante en el FSLN. Hace 10 años se apartó de sus filas y ahora anuncia un nuevo partido. ¿Qué lo ha impulsado a efectuar tantos cambios en su vida política?
El FSLN ha cambiado mucho. Ahora se parece mucho a un partido tradicional, que lucha por cuotas de poder para mantener su poder.
En qué se diferencia el Movimiento de Unidad Nacional de los dos tradicionales.
Esta nueva propuesta es amplia, de carácter unitaria, nacional. No aglutina a la gente alrededor de ideologías, sino de programas (Vea nota aparte con puntos del programa).
"El partido no será de izquierda, de derecha o de centro. El MUN tiene la capacidad y la intención de buscar salidas viables a los problemas del país, con base en valores éticos y morales."
¿Qué proponen?
Proponemos un estilo diferente de hacer política. Más humano, más social, no retórico y sin tolerar la corrupción que agobia a nuestro país.
¿Quién o qué propicia esta corrupción?
El Gobierno (de Arnoldo Alemán) ha llevado al país a un deterioro muy peligroso. Hay un deterioro en la institucionalidad del país ya que no hay independencia de los poderes; hay mucha tolerancia hacia la corrupción y lo peor de todo es que la oposición se amarra como cómplice a través de pactos.
Con este panorama, ¿cuál es el rumbo de su país en medio de críticas por parte de los países donantes, de Estados Unidos y de crecientes problemas con sus vecinos?
El país cada día empeora y lo peor es que el Gobierno no hace nada por remediarlo. Se perdió la sensibilidad que tuvo nuestro país a raíz del huracán Mitch.
"Solo para ponerle un ejemplo: esta oportunidad se perdió porque Alemán no presentó cuentas claras ante los donantes, ya que con dineros para la reconstrucción se construyeron casas y mansiones para los jerarcas del Gobierno."
Entonces, ¿cómo califica la gestión del presidente Alemán?
Alemán no ha logrado transformar el rostro del país. El Presidente está peleado con todo el mundo: llama a los estadounidenses de 'gringos caitudos'; se pelea con Costa Rica y con Honduras cuando lo mejor es el diálogo franco y abierto; se pelea a muerte con la prensa, con los empresarios, con todo el mundo. Él parece un dictadorzuelo con su forma de gobernar.
¿Qué pretende ganar Arnoldo Alemán con todo esto?
Muy fácil: ya ganó un montón de dinero. Él no le hace bien ni a su partido ni al país.
Y ¿cuánto ganan los sandinistas con el desorden del Presidente?
Ellos son parte del desorden. Daniel Ortega no es bueno para nadie.
Con todo esto, ¿qué espera de los nicaragüenses?
Yo les pido que me dejen hacer algo por ellos. Soy una persona con sensibilidad social y defiendo principios morales y éticos.