Partidarios del candidato presidencial peruano Alejandro Toledo, favorito en las encuestas, dijeron ayer que éste es víctima de racismo y denunciaron como una "guerra sucia" la publicación de un examen de orina suyo con rastros de cocaína.
Mientras, medios de prensa pidieron a Toledo más detalles de su explicación sobre lo que ocurrió el 16 de octubre de 1998, fecha de los análisis de sangre y orina de Toledo que la revista limeña Caretas publicó el jueves.
"Lo que se pretende es impedir que por primera vez un cholo sea presidente de Perú", dijo a periodistas el presidente del Congreso, Carlos Ferrero, quien postula al Parlamento por el grupo Perú Posible de Toledo.
El candidato de marcados rasgos indígenas que lidera con 38% las intenciones de voto, según los sondeos, intenta por tercera vez ganar la presidencia en las elecciones del 8 de abril tras postular en 1996 y el año pasado.
Caretas --la revista de mayor prestigio de Perú que dedicó el año pasado varias portadas apoyando a Toledo cuando éste se enfrentó al entonces presidente Alberto Fujimori-- publicó un análisis de sangre del candidato con rastros del barbitúrico hipnótico Fenobarbital y otro de orina con trazas de cocaína.
Toledo, en un comunicado leído a periodistas, explicó que en 1998 fue secuestrado y drogado "posiblemente para fotografiarme y luego tratar de chantajearme", aludiendo a los métodos del exjefe de espías y prófugo Vladimiro Montesinos, foco de un escándalo de corrupción en septiembre que dos meses después llevó a la caída de Fujimori.
"El fondo es racial", afirmó Fernando Rospigliosi, portavoz de Toledo, quien surgió de una familia pobre de los Andes.
Toledo, autodefiniéndose como un "indio rebelde", ha usado sus orígenes como parte de su campaña y para responder a las acusaciones en su contra en este país donde más de la mitad de los 26 millones de peruanos tiene raíces indígenas.
"Aquellos que usan a los cholos como carne de cañón quieren ahora impedir que gobernemos", afirmó Toledo el jueves en un multitudinario mitin.
Entre tanto la mayoría de los diarios de Lima pidieron ayer una explicación a Toledo sobre su examen de orina.
Toledo afirmó ayer que no hablará más del tema tras acusar a Caretas de usar una vieja noticia sobre su secuestro, y cómo regresó un día después a su casa aparentemente drogado.
"Que dé la cara", tituló el diario Ojo , mientras que la portada de El Comercio reseñó: "Toledo, incógnita sobre narcóticos" pidiendo esclarecer el hecho. "Toledo asume política del avestruz", tituló Liberación .